Informe de GV para SS (JL)

Un informe tenebroso donde los haya, que sirve, para separar a los hijos de sus padres. Todo lo aquí dicho carece de rigor alguno, aunque sirve para meterlo en los tribunales con toda impunidad.

INFORME PSICOLÓGICO

— Siguiendo la escuela de su predecesora, SS.LL., la ciudadana GG.VV hace todo esto sin ver al padre.
— Sobre los malos tratos denunciados, tiene ya ¡¡siete absoluciones y ninguna condena!!
— A pesar de la ausencia de los malos tratos, y teniendo en cuenta que el padre no ve al menor desde los 7 meses, someten al menor a terapia para "curarle" las secuelas de los malos tratos, que nunca tuvo ni la posibilidad de recibir de su padre.
— En contra de cualquier ética, estas señoras someten a terapia al menor sin el consentiiento del padre, contra un maltrato que nunca se producjo, y tienen la poca vergüenza de mezclar terapia con informes psicosociales. Me parece que en EE.UU., no se atreverían a hacer eso, pero esto es España, y cuando se es amigo del poder, se pueden hacer estas cosas.
— Siguiendo su recomendaciones la madre no permite al padre ver al menor desde Diciembre del 2004, y siempre en contra de las decisiones judiciales.

 

I.- ANÁLISIS SITUACI0NAL(1)

VM, de 37 años de edad, ingresó junto con su hijo, DM, de 9 meses, en el Centro de Atención, Recuperación y Reinserción de Mujeres Maltratadas (en adelante, CARRMM) el día 5 de abril de 2005, por reunir los requisitos del perfil establecido en el Programa de Recuperación Integral para Mujeres Maltratadas y sus hijos / as.

Durante su relación, la Sra. M ha sufrido abuso psicológico, económico y físico (--guión de género). El menor, hijo de ambos, ha vivido también maltrato en forma de abandono emocional y material, así como un intento de secuestro por parte de su padre.

V, de nacionalidad moldava, conoce a quien fue su marido en Rumania, país de origen de él, en el año 2000, cuando ella contaba con 32 años de edad y él con 46. V se encontraba en Rumania realizando un curso en un hospital y el primer encuentro se produce por mediación de amigos comunes. Pronto inician un noviazgo que duraría tres años, después del cual contraen matrimonio.

Su marido emigra a España, buscando mejores oportunidades laborales, convenciéndola al poco tiempo de que ella también viajara aquí, pese a que en Rumania ella ejercía su profesión como médica anestesista. Ya en este año sufre la primera agresión física, estando V embarazada, pero el agresor pide perdón y promete que no se repetirá, por lo que ella accede a darle una nueva oportunidad y viajar a España en febrero de 2004.

Una vez aquí, V se encuentra aislada y alejada de todos los apoyos con que contaba, embarazada, sin apenas conocer el idioma y sin poder trabajar y es entonces cuando los malos tratos se recrudecen (lo que da de sí la ciencia infusa de género), tanto en forma de abandono (él se iba de casa y no aparecía hasta días después sin dar explicaciones) (— luego se le acusa de lo contrario) y control (guión de género) (la prohíbe salir de casa, ni hablar con nadie), como de agresión psíquica ("no te vales tú sola, tendrás que prostituirte") y física ("me agarraba fuerte de las manos, hasta dejarme señales")

Tras el parto, la violencia por parte de él aumenta, se van a vivir a un hostal, a pesar de que ella necesitaba cuidados especiales, por haber dado a luz unos días atrás con complicaciones médicas y allí se produce otra agresión física, con insultos, gritos, amenazas y patadas. Después de esto, su marido les abandona sin ninguna explicación, dejándola sin dinero y con un bebé de pocos días. Tres días después V le llama por teléfono a lo que él contesta que "no quiere saber nada de ella ni de su hijo", colgando de inmediato.

A partir de entonces (julio de 2004) y, tras marcharse a vivir al CASI de Tetuán, él la encuentra y consigue que su esposa pierda su trabajo a base de cartas amenazantes, incluso la persigue y se presenta allí donde ella y su hijo están en tres ocasiones, produciéndose en todos los casos agresiones psicológicas y físicas.

En una de ellas la insulta, la grita y le destroza el móvil, dándote patadas y empujones e intentando estrangularla, acorralándola contra la pared y aseverando "con un solo golpe podría dejarte muerta en el suelo", todo esto en la vía pública. La amenaza con arrebatarle al bebé y sacarlo del país, como efectivamente trató de hacer.

El intento de secuestro de su hijo tuvo lugar en la estación de cercanías de Recoletos, tras localizarles a través de la consulta pediátrica del menor. Esto supuso un gran shock para el niño quien, a pesar de su corta edad, tras este acontecimiento tan traumático "se volvió miedoso, inseguro, dormía muy inquieto y sólo podía hacerlo si se arañaba la cara a sí mismo, hasta hacerse sangre", según observó la madre y la cuidadora de la guardería donde acudía.         "

V interpone tres denuncias por matos tratos y en enero de este mismo año, consigue una orden de protección.

Desde entonces, el maltrato no se produce de forma directa, aunque si indirectamente (llama a la familia de ella para calumniarla, contarles que se está prostituyendo, que es toxicómana y que no puede hacerse cargo de su hijo, etc.), Además, V está aterrorizada con la idea de que él cumpla sus reiteradas amenazas y secuestre a su bebé, tal y como ya intentó en una ocasión, para sacarlo del país.

Ante esta situación, el CASI en el que ella residía, temiendo que continuaran el acoso y la violencia, se pone en contacto con la FAMSD, quien gestiona su ingreso en el CARRMM.

Una vez en el Centro el acoso y la violencia psicológica por parte de su marido no cesan, recibiendo la Sra. M innumerables mensajes en su teléfono móvil así como llamadas que ella no contesta. Con fecha 14 de noviembre de 2005 se recibe en nuestras oficinas de Madrid, calle Santa Engracia no 128, fax remitido por el Jefe de la Sección Consular de la Embajada de Rumania, en el que se solicita a la Directora de este Centro que confirme que el menor D EM reside en el CARRMM, así como que comunique si hay alguna inconveniencia en que el Consulado "recupere y transfiera" al niño a Rumania, tal como solicita su padre. También se solicita la intervención de la directora para que no se quite la tutela al padre.

II.- EVALUACIÓN PSICOLÓGICA

A su ingreso en el CARRMM, a la Sra. M se le practican una serie de pruebas psicológicas, con objeto de verificar la existencia de maltrato y evaluar el impacto que éste haya podido tener sobre ella.

Metodología utilizada con VM

— STAI: Cuestionario de ansiedad estado / rasgo. Comprende dos escalas separadas de auto evaluación que miden dos conceptos diferentes de la ansiedad: el estado (E), considerado como algo transitorio y el rasgo (R), más estable y que suele estar determinado por la relación frecuente y cotidiana de situaciones percibidas como amenazantes.

—         BDI: Cuestionario de síntomas depresivos de Beck. Mide la sintomatología depresiva.

—         16 PF: Cuestionario factorial de (a personalidad de J-B. Cattell. A través de él se obtienen 16 rasgos de personalidad de primer orden y 4 de segundo orden que dan una valoración objetiva y completa de la personalidad.

—         ISRA: Inventario de situaciones y respuestas de ansiedad Tobal y Cano. Evalúa por separado la frecuencia de respuestas de ansiedad cognitivas, fisiológicas y motoras, ante situaciones de la vida cotidiana susceptibles de generarla,

• Resultados de las pruebas

STAI; Ansiedad estado PC;= 80. Ansiedad rasgo PC- 96

La ansiedad estado está en un nivel elevado, mientras que la ansiedad como rasgo

se sitúa en un nivel severo.

BDL PT- 35

Aparece también sintomatología depresiva, que se corresponde con un cuadro grave, caracterizado por estado de ánimo triste, pesimismo, sentimientos de fracaso, insatisfacción y culpabilidad, auto acusaciones, tendencia al llanto, irritabilidad, aislamiento social, indecisión, mala auto percepción corporal, problemas del sueño, cansancio y pérdida drástica de peso.

• Resultados:

De la información extraída por entrevistas y observación se desprende que el menor manifiesta, a su llegada al centro, sintomatología característica de niños/as que han sido sometidos/as a abuso psicológico y/o físico; problemas de sueño, agitación y ansiedad durante el mismo(probablemente pesadillas), así como .auto lesiones (se arañaba la cara hasta sangrar, de forma compulsiva). Ante los adultos varones, se muestra extremadamente desconfiado y precavido, evitando acercarse a ellos., conducta que no lleva a cabo con iguales ni con figuras adultas femeninas.

En la guardería D se relacionaba con el resto de niños/as de forma muy insegura. Su comportamiento evidenciaba hipervigilancia y un estado de continua alerta, se sobresaltaba de forma desproporcionada ante estímulos en principio no amenazantes, lo cual es propio de niños/as expuestos a situaciones traumáticas.

Ha evolucionado muy favorablemente durante su estancia en el CARRMM hasta el punto de que en la actualidad se comporta como un niño seguro, con un desarrollo psico-motriz y cognitivo por encima de la media de su edad.

En cuanto a la relación con V, demuestra una conducta de sano apego y un buen vínculo materno-filial, que le permite explorar de forma autónoma sintiendo en la figura de su madre una fuente de seguridad incondicional.

III - VALORACIÓN TÉCNICA

En vista de los resultados obtenidos y por la información extraída de la relación terapéutica podemos valorar que:

  • VM:

Presenta un Trastorno de Estrés Postraumático Crónico (F43.1; DSIVI-IV) en el que prevalece la re-experimentación persistente de las situaciones traumáticas (agresiones y amenazas con riesgo real para su integridad física) en forma de recuerdos persistentes e intrusos, pesadillas y malestar intenso asociado a .estímulos que recuerdan al acontecimiento traumático. Evitación persistente de estímulos asociados al trauma, dificultades para conciliar el sueño, irritabilidad, dificultad para concentrarse e hipervigilancia. Todo ello asociado a sentimientos de desesperanza y horror intensos.

Aparece, además, sintomatología depresiva reactiva a la situación de indefensión, violencia y amenaza constante que vivió durante su relación sentimental. Aunque estos síntomas han mejorado considerablemente, los avances aún no se han consolidado, por lo cual es de prever que se incrementen al ser expuesta al suceso que los provocó o a estímulos asociados al evento traumático.

De hecho, al conocer el contenido del escrito del Jefe de la Sección Consular de la Embajada de Rumania, V sufre una fuerte involución en su proceso de recuperación, reactivándose en ella los temores fundados de que su hijo sea sustraído y reapareciendo síntomas propios del estrés postraumático anteriormente en vías de superación. Por lo que valoramos que esto produce una re-victimización en la peritada ya que pone de manifiesto las intenciones reales de su marido de arrebatarle al hijo en común.

Por todo ello, se puede concluir que el cuadro sintomatológico encaja a la perfección con el llamado Síndrome de la Mujer Maltratada (Lorente Acosta, 1998)

Dicho síndrome se define como "el conjunto de las lesiones físicas y psíquicas resultantes de las agresiones repetidas llevadas a cabo por el hombre sobre su cónyuge o mujer a la que estuviese o haya estado unido por análogas relaciones de afectividad" y se caracteriza por los siguientes síntomas:

• A corto plazo: reacciones de shock. negación, abatimiento, aturdimiento y temor. Ansiedad y depresión, sensación de no tener ninguna valía, culpabilidad, vergüenza y temor a la pérdida de control.

• A largo plazo: temor, ansiedad, fatiga, alteraciones del sueño y del apetito, pesadillas, reacciones intensas de susto y quejas somáticas en forma de molestias y dolores inespecíficos,

(Miguel Lorente Acosta. 1998)

Toda esta sintomatología ha sido verificada en el caso de la Sra. M a través de las pruebas objetivas y de la información extraída de la relación terapéutica

• DM;

El menor presenta un cuadro sintomatológico a consecuencia de la violencia vivida por parte de su padre, tanto por acción (arrebatarle violentamente de su carrito, alejándole de su madre, que representa para el bebé su principal figura de seguridad y apego) como por omisión (severo abandono emocional y material).

Cabe añadir que el menor ha evolucionado muy favorablemente desde el momento en que ingresa en el CARRMM, lo cual también evidencia el carácter reactivo del problema.

Se prevé que dicha sintomatología vuelva a incrementarse si es expuesto al suceso traumático que la provocó, produciendo una nefasta influencia sobre su proceso de recuperación (re-victimización).

IV.-CONCLUSIONES

Consideramos, por todo lo anteriormente expuesto, que tanto la Sra. M como su hijo, precisan de un tratamiento integral como el que están recibiendo en el CARRMM , de cara a paliar las secuelas que la violencia ha producido en la unidad familiar.

Asimismo, concluimos que el menor presenta una sintomatología reactiva a la situación de violencia vivida por parte de su padre, que se incrementaría al exponerle al suceso traumático que la provocó. — ¡¡milagro!!, desde que tenía 7 meses (diciembreo del 2004) su padre no puede verlo ¡¡¿¿Maltrato Telepático de género??!!. El delirio de género lo soporta todo. Claro que entonces no sería delirio.

Por ello, siempre en interés del menor (— ¡¡cada vez que leemos esta palabra nos echamos a temblar!!, porque siempre encontramos una tropería de género) y como medida de protección (— de género delirante ¡¡claro!!), valoramos como imprescindible que se evite todo tipo de contacto con el padre (—¿¿secuestro??), por el grave riesgo físico y psicológico al que quedaría expuesto y por la involución que sufriría su proceso de recuperación y su desarrollo psico-afectivo, hasta el extremo de producir en él daños irreparables en su estructura de personalidad adulta (— psicología de género).

Madrid, a 16 de noviembre de 2005

Según relato manuscrito de la peritada y documento objetivo que se aporta.

 

 

  • El 48 por ciento de los españoles considera que la Administración de Justicia funciona "mal o muy mal"
  • El 30 por ciento considera que "funciona peor que hace dos o tres años"
  • Seis de cada diez ciudadanos considera que la Justicia está anticuada
  • Siete de cada diez consideran que es muy lenta y que las sentencias no se ejecutan con eficacia
  • Un 49 por ciento de la ciudadanía no cree que los tribunales sean imparciales en su actuación
  • El 54 por ciento de los españoles creen que, a la hora de enjuiciar un caso y dictar sentencia, "los jueces no suelen actuar con total independencia"

II Barómetro de la Justicia de la Fundación Wolters Kluwer. El barómetro. En prensa

¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.