Julio Bronchal expone su tesis apoyándose en la mencionada Teoría de la Indefensión Aprendida de Seligman:
La falsa denuncia y, lo que es peor, la condena por falsa denuncia, provoca en el individuo víctima de la misma experiencias de castigo no contingente, de incontrolabilidad, lo cual genera ansiedad, depresión y otros ajustes adaptativos: sufrimiento emocional, daños psicológicos y, posiblemente, secuelas de por vida en la psiquis del individuo.
Este paradigma no es distinto del de otras formas de tortura ejercidas por algunos estados totalitarios en el pasado -e incluso en el presente-, tanto en su esencia como en las consecuencias que para el individuo tendrá a corto y largo plazo.
Frente a la experiencia de una condena injusta y no fundamentada que compromete las expectativas más íntimas de contingencia y predictibilidad, de confianza en la idea de justicia (una forma de predictibilidad), el sujeto despliega un comportamiento adaptativo de carácter ansioso-depresivo (lo predicho por la learning helplessness, la teoría de la indefensión aprendida) y, ocasionalmente, esfuerzos por restablecer un sentido causal entre sus actos y las consecuencias que de ellos se derivan.
Unas veces el sujeto intentará responder mediante diversas formas de activismo, de denuncia de la injusticia que contra él se ha cometido. Probablemente, su voz quedará sofocada por el ruido mediático de un sistema poco respetuoso con el sentido de justicia, lo que llevará al sujeto a un paulatino abandono de esta estrategia.
Desgraciadamente, en otras ocasiones, en su afán de recuperar el sentido de contingencia y de justicia, la víctima de la falsa denuncia o de la condena por falsa denuncia hará uso del último resorte que aún le proporciona alguna sensación de control sobre sus circunstancias: ejercerá el poder de quitarse la vida. Así, el suicidio, debe verse no tanto como una huida, sino como un último intento de afirmar la propia inocencia y recuperar el control sobre la propia vida y el sentido de predictibilidad, control que se alcanzará arrebatándose la vida uno mismo.
¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.