Una buena madre entorpeciendo la relación con el padre

Cuelga la madre …

Vuelve a llamar de nuevo el padre a la madre:

Padre –  Quiero hablar con las niñas

Madre –  Las niñas están dormidas. No vas a hablar con ellas hoy. ¿Vale? (ahora está más calmada)

Padre –  No es posible. Otra cosa ... No es posible que estén dormidas en 10 minutos. Pero al margen de eso, ¿a qué se deben esas amenazas?

Madre – ¿Cómo dices?. ¿Yo no te he amenazado en nada?. Yo te he enviado un burofax con unas condiciones y unas cosas, tu me dices cosas, tu luego haces lo que te da la gana, y así no se puede seguir hijo, lo siento muchísimo, así no se puede ser. Toda la buena voluntad que he tenido hasta ahora, que ha sido mucha, y grandes dosis de paciencia contigo, y grandes ganas de hacer las cosas bien, y tu te has pasado cuatro pueblos.

Padre –  ¿me he pasado en qué?

Madre – Te he dicho, sabes perfectamente lo que te he dicho, y no haces caso

Padre – Todavía no se de que me estás hablando

Madre –  Como sigas así te voy a poner una denuncia que no vas a volver a tus hijas en tu puñetera vida entiendes, porque para hacer lo que te salga de los cojones con ellas. Mira, primero: No las lavas, No las bañas, No las das de cenar en condiciones, van de un lado para otro por la carretera, luego después vienen con piojos, vienen sucias, vienen hechas una mierda, ¡¿entiendes?!. Pierden los libros, no eres capaz ni de comprarles un bolígrafo. Encima la llevas a psicólogos, a médicos a lo que te da la gana, encima te crees que la niña tiene un tumor en la cabeza

— La madre cumplió su amenaza le puso la denuncia que se saldó con una absolución, después de dos años de luchas legales, y una pena, sin condena, cumplida. Se vulneró la Constitución el Código Penal en su artículo 3, y cualquier principio básico del derecho, que hasta los países más tercermundistas aceptan .... pero ya sabéis ...... en la España de la época de género, todo es posible.

Padre – ¡Que dices!

Madre – Que la niña está loca

Padre – ¡Qué dices!

Madre –  A mí me has dicho, ahora dirás que es mentira porque como eres un mentiroso patológico, a mí me has dicho que la niña tiene un tumor cerebral.

Padre – No. Lo tiene en el dedo gordo, uno que es como un balón de grande

Madre – ¡Anda hijo! Ahora dices que es mentira … (nos perdemos si he dicho que tenía si podía tener …)

Cuelga la madre sin concluir la conversación.

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Vuelve a llamar el padre y no lo coge

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Vuelve a insistir el padre y ahora sí lo coge Hija, que antes dijo estaban dormidas

Hija –    Papi!

Padre –  ¡Hola cariño!

Hija –    Hola Papi

– Empieza a llorar mientras habla

Padre –  ¿Qué te pasa?

Hija –    Que quería hablar contigo

Padre –  Y ¿Qué pasaba cielo?

Hija –    Mamá no me dejaba, mamita no me dejaba x –  dice llorando y lo repite varias veces

Padre –  ¿Qué ha pasado?

- Responde empezando a llorar de forma contenida:

Hija –   por favor mamá y ella decía: ¡no hija no!

Padre – Venga, cuéntame cielo, ¿Qué te pasa cielo?

Hija –   Que te quiero mucho

Padre – ¿Me quieres mucho?

Hija –   Sí. Te quiero mucho

Padre – Y yo también mi amor. ¿Sabes que este fin de semana nos vamos a ver?

Hija –   .

- Ahora empieza a hablar más normal

Padre – Te quiero mucho vale. Ahora vas a hacer una cosa: te vas a acostar . . . . . .

Hija –   vale, –mucho más contenta.

Padre – ¿Me pasa a tu hermana, por favor?

 

- Diálogo con la hija mayor.

Hija¿Papá?

Padre –¿Qué tal?.

Hija – ¡Bien! – Muy seco

Padre –¿Qué pasa?

Hija –Que he leído un informe que le enviaste por corre a mamá. ¿Piensas que estoy loca?

- El padre se ríe a carcajadas, para desdramatizar, y le cuenta que si ella esta loca estaría medio mundo loco . . .

Padre –¡Ya me gustaría a mí estar tan cuerdo como tu?. Eso es lo que pienso. ¿Qué más?.

Hija – Entonces en el informe por qué pones que quería matar. Yo te dije que en un momento determinado que me sentía fatal que me quería suicidar, no que quería matar.

Hija –No me quiero morir. En un momento determinado me quería suicidar, pero no me quiero morir

 

El Padre respondió como pudo aceptando lo que era falso, para reducir la conversación al mínimo tiempo posible.

La madre, más adelante, pidió la supresión del régimen de visitas con las hijas, argumentando que el padre, en su locura, decía que la hija se quería suicidar. El padre envió la grabación en un CD, devolviéndola el juzgado, debido a que el juzgado carecía de medios para su reproducción. Mientras tanto, los trabajadores de los juzgados, podían ser visto oyendo música con unos "cascos" que le ponen a los PCs.

Falta de medios, sí, y de vergüenza.

 

La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria, incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder excesivo.
Demoscopia 1995. El País

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