Noticia en Prensa

Nacional Publicado: 10/03/2006 08:46:52 h.

La madre declara que la niña maltratada «le tenía miedo» a su padrastro

La progenitora de la pequeña, imputada, descarga la responsabilidad en su pareja: «Cuando la bajó estaba medio muerta, inconsciente, pálida y tenía la nuca mojada»

ABC

BARCELONA. Ana María C. F., la madre de la pequeña de 5 años ingresada en estado grave por presuntos malos tratos, manifestó ayer que nunca vio «nada extraño» en el comportamiento de su compañero, Francisco Javier P. E., de 32 años y detenido por este caso, aunque reconoció que la niña «le tenía miedo». En declaraciones a EFE-TV, Ana María C. F., de 26 años, aseguró que «Francisco trataba muy bien a la niña, aunque no tanto como a su propia hija».

La madre afirmó que su hija era una niña triste y que, según su psicólogo, «tenía un principio de depresión». «Lo primero que quiero -declaró- es que se recupere y, segundo, que él pague por lo que ha hecho». La joven explicó que de no poder tener ella la custodia de su hija, desearía que la tuviera su madre, y se opuso a que el padre biológico, Álvaro C., que ya reclamó la custodia, la obtenga: «no se la merece porque nunca se ha preocupado por ella», argumentó. SegúnAna María C. F., cuando la niña sabe que va a visitarla su padre, dice: «el papá no, el papá no».

La pequeña ingresó en estado grave en Vall d´Hebron el pasado sábado después de ser víctima de presuntos malos tratos en su domicilio de Montcada i Reixac. Por estos hechos, la madre y su compañero sentimental están acusados de un delito de asesinato en grado de tentativa, si bien el juez dejó a Ana María C. F. en libertad con cargos.

La joven dijo que ese día se disponía a ir a la feria de Santa Perpetua de Mogoda (Barcelona) con su hija, su compañero sentimental y la hija de éste, de 6 años. Según su relato, Francisco P. E. y su hijastra se quedaron solos unos minutos en el piso, mientras ella bajaba a la calle con la hija de su compañero. Tras esperar unos minutos y tocar reiteradamente al timbre de la vivienda, Ana María subió a buscarlos y vio que Francisco bajaba corriendo por la escalera con la niña en brazos.

«Estaba medio muerta, inconsciente y pálida, y me puse muy nerviosa», dijo la madre, quien explicó que entonces le tocó la nuca y pensó que «estaba mojada como si se la hubiese lavado».

Al preguntarle a Francisco por qué había tardado tanto en bajar, le dijo que había visto a la niña inconsciente en el suelo y la había intentado reanimar porque era socorrista y había trabajado doce años en la Cruz Roja.

Según la joven, una vez en el hospital, Francisco P. E. se puso muy nervioso al ver aparecer a los Mossos y quiso irse. El hombre se puso la chaqueta para regresar a casa, a pesar de la insistencia de su compañera de que se quedara, y ella creyó ver que en el cuello de la chaqueta llevaba manchas de sangre. Ana María asegura que se derrumbó al volver a casa y ver «que había sangre por todas partes».

Ana María C. F. intentó ayer, por segundo día consecutivo, ver a su hija en el hospital, lo que le fue impedido puesto que la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia así lo ha determinado. La niña «ha comenzado una mejora dentro de la gravedad», según informó ayer el hospital. En las última horas se ha producido una ligera mejoría en el edema cerebral que sufre la pequeña.

Ni el de guardia ni el de menores

En cuanto a la actuación de las administraciones en este caso, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña informó ayer de que en las diligencias que abrió el juez en diciembre para investigar si la niña era maltratada, no se incluye ningún informe de la Fiscalía, pese a que ésta tuvo conocimiento de la denuncia que Vall d´Hebron había formulado tras atender a la niña de una fractura en un brazo.

Según las citadas fuentes, las diligencias no llevan ningún informe del fiscal que estaba de guardia cuando aquéllas se abrieron, ni de la Fiscalía de Protección de Menores, que tiene potestad para pedir medidas cautelares si considera que un niño está en situación de riesgo.

  • El 48 por ciento de los españoles considera que la Administración de Justicia funciona "mal o muy mal"
  • El 30 por ciento considera que "funciona peor que hace dos o tres años"
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  • Siete de cada diez consideran que es muy lenta y que las sentencias no se ejecutan con eficacia
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  • El 54 por ciento de los españoles creen que, a la hora de enjuiciar un caso y dictar sentencia, "los jueces no suelen actuar con total independencia"

II Barómetro de la Justicia de la Fundación Wolters Kluwer. El barómetro. En prensa

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