1. ``Le impide ver a su familia o tener relaciones con sus
amigos.''
Los hombres se distancian más de sus familias de origen que las mujeres; éstas
arrastran hacia sus familias. En cuanto a los amigos, ¿cuántas mujeres se
enfadan y montan la bronca cuando sus parejas vienen de estar con los amigos, en
lugar de hacer ellas lo mismo, esto es, cultivar su vida social?
2.
``Le quita el dinero que Ud. gana o no le da lo suficiente para mantenerse.''
¿Cuántas mujeres controlan todo el dinero que entra en casa, dándoles una paga a
los hombres?
3. ``Hace oídos sordos a lo que Ud. le dice, no tiene en
cuenta su opinión, no escucha sus peticiones.'' ¿Cuántas mujeres no quieren
oír hablar de los temas que a sus maridos les interesan? ¿Cuántas toman
decisiones sobre toda la familia, incluida la economía, sin tener en cuenta la
opinión de sus parejas? ¿Cuántas mujeres no saben, ni les importa, lo que sus
parejas quieren, les gusta...?
13. ``Se enfada sin que sepa la razón.''
Que pregunten a los hombres cuántas veces se enfadan sus parejas sin que sepan
la razón.
14. ``Delante de los hijos dice cosas para no dejarle a Vd.
en buen lugar.'' Que pregunten a los hombres cuántas veces lo hacen las
mujeres: ``inútil, vago...''. Y en las separaciones, son mayoría las mujeres
que, teniendo la custodia, van alejando a sus hijos/as de los padres,
descalificándolos; son mayoría los hombres que son alejados de sus
hijos/as por sus ex en el llamado síndrome de alineación parental.
Bueno, todo el mundo podríamos pasar las preguntas del
cuestionario a los hombres que conocemos, padres, maridos, hermanos,
amigos...; si se pasara ese cuestionario a los hombres, podría dar como
resultado que las mujeres también maltratan a los hombres. A mi entender
creo que es un cuestionario que tipifica como maltrato conductas
de la vida cotidiana que no lo son (las relaciones no son fáciles, y no
existen relaciones sin conflicto). Se debe diferenciar el nivel
de conflicto existente en toda pareja, del maltrato. Discusiones,
salidas de tono... hay en todas las relaciones; actualmente todo es
maltrato. Esto habría que revisarlo y diferenciarlo.
Así como los hombres tienen mayor fuerza física para bien y para mal, creo
que las mujeres tenemos más recursos psíquicos y emocionales también
para bien y para mal; lo prueban los fenómenos del mobbing [acoso
moral] laboral, en el que el porcentaje mayor de verdugos para con las
mujeres lo constituyen las propias mujeres. Y en el
bullying [acoso escolar] adolescente, en el que los datos muestran cómo
los/as agresores son tanto chicos como chicas; la diferencia es que los
chicos tienden más al ataque físico, y las chicas al psíquico (difamar,
aislar...). En el mobbing laboral y en el bullying, que
son ataques psíquicos sobre todo, se observa que mujeres y hombres no se
diferencian en el porcentaje de ataques, diferenciándonos en que unos
usan la agresión física y las otras la psíquica.
Sabiendo que
las consecuencias del mobbing laboral --acoso psíquico-- son las
enfermedades somáticas, los suicidios... Los hombres presentan
una tasa de suicidios tres veces mayor que las mujeres. La tasa de
suicidios en hombres separados es seis veces superior a la de casados,
mientras que la separación o divorcio no incide en la tasa de suicidios
de las mujeres.
Sabemos que en el ámbito laboral, público, es muy difícil obtener pruebas
del acoso moral; mucho más difícil lo es en el ámbito privado; si a esto
se añade el actual tratamiento de mujeres y hombres frente a la Ley, y
la presión socio-política y mediática que, a fuerza de repetir el
mensaje --mujeres víctimas, hombres maltratadores--, se ha convertido en
una verdad incuestionable, los hombres tienen muy difícil probar que
también sufren maltrato. Además de la presión social por la que están
muy mal vistos los hombres como víctimas.
En 15 años de
trabajo con mujeres he podido observar cómo la mayor parte de las
mujeres que he atendido manifiestan una opinión desvalorizada de los
hombres, solucionan las diferencias de género desvalorizando y
despreciando lo diferente. Una tendencia humana frecuente: ataque a lo
diferente de uno/a mismo/a. Un porcentaje importante de mujeres
desvalorizan, desprecian, intentan controlar a sus maridos, pero sin
ninguna conciencia de que estén haciendo daño. Es tal la presión social
sobre la actual visión de maltrato (mujeres víctimas - hombres
verdugos), que nubla la posibilidad de autocrítica por parte de las
mujeres; ``lo que ellas hacen siempre está justificado''. Muchas mujeres
ya consideran maltrato el simple hecho de que la pareja se niegue a
hacer las cosas como ellas dicen.
Hombres y mujeres maltratan
y son maltratados/as, aunque las mujeres resulten con mayor número de
lesiones físicas por la mayor fuerza física del hombre. ¿Cómo conocer la
incidencia del maltrato en los hombres que posiblemente sea
principalmente psíquica y con armas de mujer, como el victimismo, la
culpabilización del otro, y que se tienden a no ver como acoso psíquico
en la actual corriente social, en la que se tiende a instaurar como
verdad social lo que en realidad no es más que lo políticamente
correcto?
Una mujer que se muestra como sufridora o
víctima, aunque lo esté empleando para machacar a la pareja, hijas/os...
al mostrarse como víctima se la toma como tal; no se ve el victimismo
como arma. Cuando en la historia de las mujeres el sufrimiento es un
arma que las madres frecuentemente usan para supeditar a las hijas sobre
todo. La dicotomía "mujeres = víctimas / hombres = verdugos", una vez
más, reproduce la organización social patriarcal de la que estamos
imbuidos/as, a la cual contribuyen cada vez más mujeres.
Dicotomía que perjudica tanto a mujeres como a hombres; a los hombres,
porque en estos momentos están indefensos frente a la ley y la sociedad;
y a las mujeres, porque una vez más, se nos identifica en nuestro rol de
víctimas, olvidando una de las reivindicaciones de la psicología
femenina que es el que las mujeres puedan integrar la agresividad
manifiesta como parte de su identidad personal y social: agresividad
necesaria para poner límites, autoafirmarse, hacerse respetar...
Entiendo la protección positiva a las mujeres, frente a la desigualdad
física entre hombres y mujeres. Pero en el caso del maltrato psíquico,
las mujeres parece que psíquicamente somos más poderosas: mayor
capacidad empática, mejor manejo y verbalización de las emociones, tanto
propias como de los demás... tanto para bien como para mal. ¿No sería
necesario tomar medidas de acción positiva para proteger a los hombres
del maltrato psicológico, dada la desigualdad a favor de las mujeres?
Este documento ha sido convertido desde LATEX por HEVEA para la Biblioweb.
¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.