Francisco B.G., de 38 años
de edad y vecino de Atarfe, ha denunciado públicamente
que, desde hace dos años, no puede ver a sus
hijos, una niña de doce y un niño de nueve,
respectivamente, porque su ex-mujer -de la que
se separó hace cuatro años- no acude con los
menores al 'punto de encuentro' que fijó el
juez tras producirse la separación matrimonial.
El denunciante ha solicitado al juzgado en tres
ocasiones que se ejecute la sentencia que determinó
que habría una custodia compartida de los hijos.
Sin embargo, hace cuatro años que se separó
y, desde hace dos, no los ha vuelto a ver.
Durante el primer año no pudo estar con ellos
porque no sabía dónde vivían con la madre. El
segundo año, por su insistencia y a pesar de
pagar 240 euros mensuales, pudo disfrutar de
sus hijos los fines de semana que le tocaban
cumpliéndose la custodia compartida. Pero desde
el año 2004, la madre comenzó a dejar de ir
a la cita prevista judicialmente en el 'punto
de encuentro' fijado por el juez. Desde entonces,
Francisco ha acudido decenas de ocasiones a
ese lugar, pero sus hijos no estaban. Al preguntar
al personal del centro, tan sólo le indicaban,
una y otra vez, que llaman por teléfono a la
madre, pero que ésta no acude para entregarselos
al padre.
Primera Comunión
Francisco B.G. se siente vacío sin su
hija de doce años, y su niño de nueve; sobre
todo cuando piensa que la niña hizo la Primera
Comunión el año pasado y nadie le invitó ni
le consultó nada. Cada día se encuentra más
desmoralizado. Mientras el juzgado ha enviado
ya tres requerimientos a la madre.
— Recordad sentencia de TEDH