“... Debe además considerarse que las reacciones de ansiedad y crisis de angustia que experimentan las menores no tienen su origen en los supuestos malos tratos del padre, sino en la conducta manipuladora de la madre, por lo que si se evita la relación de las menores con el padre, se eliminaría toda forma de curación de las mismas y de superación del síndrome, con lo que es evidente que se las estaría perjudicando gravemente”.
Y, desde luego, aumentar el ruido mediático no les ayuda y no permite afrontar el tratamiento que necesitan las niñas para su recuperación psicosocial.
El objetivo de nuestra familia no es que le den la razón en la sociedad, sabemos que todavía nos queda mucho por sufrir, pero no nos importa si finalmente logramos que las niñas sanen.
¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.