La jueza dijo que la ley contra el maltrato "daña a los
hombres"
O. P.
MADRID
La directora del Instituto de la Mujer, Rosa María
Peris, calificó ayer de "indecente" todo lo que "hace y dice" la jueza decana de
Barcelona, María Sanahuja, quien, a su juicio, "no tiene en cuenta el
dolor de miles de víctimas". Hace un par de semanas, la magistrada insistió en
que la ley contra la violencia sexista supone una "vulneración de derechos
fundamentales" porque castiga con más dureza a los varones. En opinión de
Sanahuja, la norma está provocando "un gran dolor a muchos hombres".
No es la primera vez que las responsables gubernamentales se enfrentan
verbalmente a la jueza decana de Barcelona. Tampoco es la primera vez que
Sanahuja --miembro de Las Otras Feministas, una asociación que se desmarca del
activismo tradicional y critica el "falso proteccionismo" de las normas--
critica abiertamente la ley contra la violencia, que acaba de cumplir dos años.
"En las agresiones sexistas, recordó la directora del Instituto de la Mujer, las
víctimas son las mujeres. Cualquier discurso que intente distorsionar esta
realidad es un discurso malintencionado". A modo de conclusión, lanzó una
pregunta a la jueza de Barcelona: "¿Le vale la pena todo el daño que está
haciendo a las víctimas de la violencia doméstica?".
La directora del Instituto de la Mujer, sin embargo, reconoció que el Gobierno
está "muy preocupado" por el número de víctimas mortales. En su opinión, el
balance de la ley es "positivo". Sin embargo, las estadísticas demuestran que la
norma no ha conseguido frenar los asesinatos. En lo que va de año, 68 mujeres
han perdido la vida a manos de sus parejas o ex, ocho más que en todo el 2005.
Entre las medidas que implantarán las administraciones para combatir los malos
tratos está el nuevo protocolo sanitario. Cuando los médicos tengan sospechas de
que la mujer sufre malos tratos lo deberán incluir en el historial y, además,
intentará tener una entrevista a solas con la paciente.
La jueza dijo que la ley contra el maltrato "daña a los
hombres"
O. P.
MADRID
La directora del Instituto de la Mujer, Rosa María
Peris, calificó ayer de "indecente" todo lo que "hace y dice" la jueza decana de
Barcelona, María Sanahuja, quien, a su juicio, "no tiene en cuenta el
dolor de miles de víctimas". Hace un par de semanas, la magistrada insistió en
que la ley contra la violencia sexista supone una "vulneración de derechos
fundamentales" porque castiga con más dureza a los varones. En opinión de
Sanahuja, la norma está provocando "un gran dolor a muchos hombres".
No es la primera vez que las responsables gubernamentales se enfrentan
verbalmente a la jueza decana de Barcelona. Tampoco es la primera vez que
Sanahuja --miembro de Las Otras Feministas, una asociación que se desmarca del
activismo tradicional y critica el "falso proteccionismo" de las normas--
critica abiertamente la ley contra la violencia, que acaba de cumplir dos años.
"En las agresiones sexistas, recordó la directora del Instituto de la Mujer, las
víctimas son las mujeres. Cualquier discurso que intente distorsionar esta
realidad es un discurso malintencionado". A modo de conclusión, lanzó una
pregunta a la jueza de Barcelona: "¿Le vale la pena todo el daño que está
haciendo a las víctimas de la violencia doméstica?".
La directora del Instituto de la Mujer, sin embargo, reconoció que el Gobierno
está "muy preocupado" por el número de víctimas mortales. En su opinión, el
balance de la ley es "positivo". Sin embargo, las estadísticas demuestran que la
norma no ha conseguido frenar los asesinatos. En lo que va de año, 68 mujeres
han perdido la vida a manos de sus parejas o ex, ocho más que en todo el 2005.
Entre las medidas que implantarán las administraciones para combatir los malos
tratos está el nuevo protocolo sanitario. Cuando los médicos tengan sospechas de
que la mujer sufre malos tratos lo deberán incluir en el historial y, además,
intentará tener una entrevista a solas con la paciente.
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria,
incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder
excesivo.
Demoscopia 1995. El País