ENTREVISTA
// MARÍA SANAHUJA JUEZA DECANA DE BARCELONA
LUGAR DE NACIMIENTO TERUEL. EDAD 45
AÑOS
TRAYECTORIA PROFESIONAL ABOGADA LABORALISTA Y JUEZA EN RUBÍ,
CORNELLÀ, TARRAGONA Y BCN
Con el insulto todavía retumbando en sus oídos, María Sanahuja, jueza
decana de Barcelona, se niega a bajar al nivel de la directora del Instituto
de la Mujer, Rosa María Peris, que anteayer la llamó públicamente "indecente".
La mejor respuesta, dice, es reiterar su discurso de forma serena.
--¿Cómo se encaja escuchar que le llamen a uno
públicamente "indecente"?
--No es insultándonos como podremos encarar con éxito la búsqueda de
soluciones efectivas al problema de la violencia sobre la mujer. Tampoco
pidiendo al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que me selle la boca
impidiéndome hablar en público. Vuelvo a decir, sin insultar a nadie, que la
ley integral de violencia de género se revela ineficaz. Están muriendo más
mujeres mientras los hombres son criminalizados de forma masiva. Muchos
padecen castigos desproporcionados y, a veces, injustos.
--¿Considera que el Gobierno, en tanto que responsable del Instituto de
la Mujer, comparte la descalificación de su presidenta?
-Realmente, no creo que el Gobierno comparta esta descalificación porque
está dando muestras de preocupación por la poca efectividad que están
demostrando estas medidas, propugnadas por el PP y continuadas por el actual
Gobierno. Hay un dato incontestable: en el 2006 han muerto 68 mujeres, ocho
más que el año pasado.
--Presentar el libro de José Díaz Herrera El Varón Castrado, que
pretende desvelar la situación de la violencia doméstica, le ha vuelto a poner
en la picota. ¿Por qué?
--No entiendo por qué. No dije nada que no venga diciendo desde hace tiempo:
ineficacia de la ley integral, criminalización masiva de los hombres y, en
ocasiones, detenciones sin apenas indicios.
--Y de nuevo a la greña con la presidenta del Observatorio contra la
Violencia Doméstica y de Género y vocal del Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ) Montserrat Comas. ¿Pueden encontrar una fórmula de trabajo común?
--No solo podríamos sino que deberíamos. Además, considero fundamental que
tanto Gobierno como oposición, puesto que comparten la responsabilidad del
actual enfoque, se pusieran de acuerdo para modificar políticas legislativas
que han demostrado su ineficacia. Y creo que el motivo es que parten de un
enfoque maniqueo en el que por ser hombre se es violento y por ser mujer se es
débil. Ni todos los hombres son violentos ni todas las mujeres son débiles y
necesitan protección.
--¿Por dónde pasaría la solución?
--La clave es la coordinación entre las distintas administraciones para
abordar el problema desde el punto de vista multidisciplinar. Nunca me cansaré
de decirlo. Trabajo conjunto entre el ámbito sanitario, social, policial y
judicial es la fórmula. Si los casos de supuesta violencia doméstica nos
llegan por miles al juzgado, es muy difícil acotar qué mujer está en peligro
grave. La primera parte de la ley, la realmente interesante, porque aborda la
prevención, las dotaciones económicas, la coordinación todavía no se ha
desarrollado mientras se aplica a rajatabla el endurecimiento de penas. El
Código Penal no soluciona problemas sociales. Para poner un ejemplo claro: es
desproporcionado condenar a nueve meses de prisión a un hombre por dar un
bofetón a una mujer.
--¿Urge, por lo tanto, una revisión?
--Sí. Si tras una batería de medidas para reducir las muertes en accidente
de tráfico, finalmente aumentaran, ¿diríamos que funciona?. Cuanto antes
cambiemos esta ley, mejor para la mujer.
ENTREVISTA
// MARÍA SANAHUJA JUEZA DECANA DE BARCELONA
LUGAR DE NACIMIENTO TERUEL. EDAD 45
AÑOS
TRAYECTORIA PROFESIONAL ABOGADA LABORALISTA Y JUEZA EN RUBÍ,
CORNELLÀ, TARRAGONA Y BCN
Con el insulto todavía retumbando en sus oídos, María Sanahuja, jueza
decana de Barcelona, se niega a bajar al nivel de la directora del Instituto
de la Mujer, Rosa María Peris, que anteayer la llamó públicamente "indecente".
La mejor respuesta, dice, es reiterar su discurso de forma serena.
--¿Cómo se encaja escuchar que le llamen a uno
públicamente "indecente"?
--No es insultándonos como podremos encarar con éxito la búsqueda de
soluciones efectivas al problema de la violencia sobre la mujer. Tampoco
pidiendo al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que me selle la boca
impidiéndome hablar en público. Vuelvo a decir, sin insultar a nadie, que la
ley integral de violencia de género se revela ineficaz. Están muriendo más
mujeres mientras los hombres son criminalizados de forma masiva. Muchos
padecen castigos desproporcionados y, a veces, injustos.
--¿Considera que el Gobierno, en tanto que responsable del Instituto de
la Mujer, comparte la descalificación de su presidenta?
-Realmente, no creo que el Gobierno comparta esta descalificación porque
está dando muestras de preocupación por la poca efectividad que están
demostrando estas medidas, propugnadas por el PP y continuadas por el actual
Gobierno. Hay un dato incontestable: en el 2006 han muerto 68 mujeres, ocho
más que el año pasado.
--Presentar el libro de José Díaz Herrera El Varón Castrado, que
pretende desvelar la situación de la violencia doméstica, le ha vuelto a poner
en la picota. ¿Por qué?
--No entiendo por qué. No dije nada que no venga diciendo desde hace tiempo:
ineficacia de la ley integral, criminalización masiva de los hombres y, en
ocasiones, detenciones sin apenas indicios.
--Y de nuevo a la greña con la presidenta del Observatorio contra la
Violencia Doméstica y de Género y vocal del Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ) Montserrat Comas. ¿Pueden encontrar una fórmula de trabajo común?
--No solo podríamos sino que deberíamos. Además, considero fundamental que
tanto Gobierno como oposición, puesto que comparten la responsabilidad del
actual enfoque, se pusieran de acuerdo para modificar políticas legislativas
que han demostrado su ineficacia. Y creo que el motivo es que parten de un
enfoque maniqueo en el que por ser hombre se es violento y por ser mujer se es
débil. Ni todos los hombres son violentos ni todas las mujeres son débiles y
necesitan protección.
--¿Por dónde pasaría la solución?
--La clave es la coordinación entre las distintas administraciones para
abordar el problema desde el punto de vista multidisciplinar. Nunca me cansaré
de decirlo. Trabajo conjunto entre el ámbito sanitario, social, policial y
judicial es la fórmula. Si los casos de supuesta violencia doméstica nos
llegan por miles al juzgado, es muy difícil acotar qué mujer está en peligro
grave. La primera parte de la ley, la realmente interesante, porque aborda la
prevención, las dotaciones económicas, la coordinación todavía no se ha
desarrollado mientras se aplica a rajatabla el endurecimiento de penas. El
Código Penal no soluciona problemas sociales. Para poner un ejemplo claro: es
desproporcionado condenar a nueve meses de prisin a un hombre por dar un
bofetón a una mujer.
--¿Urge, por lo tanto, una revisión?
--Sí. Si tras una batería de medidas para reducir las muertes en accidente
de tráfico, finalmente aumentaran, ¿diríamos que funciona?. Cuanto antes
cambiemos esta ley, mejor para la mujer.
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria,
incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder
excesivo.
Demoscopia 1995. El País