violencia genero 15-03-2006Víctimas impiden a Defensor Hombre hablar en coloquio Siglo XXIDos víctimas de la violencia de género, una profesora de Universidad y otra periodista, que participaban hoy en un coloquio celebrado en el Club Siglo XXI para narrar sus trágicas experiencias, se negaron a permanecer en el debate si se permitía a Jesús Arapiles, director de la Oficina del Defensor del Hombre y sus Hijos, que realizara una pregunta.Arapiles, líder de esta ONG que ha sido denunciada por varios colectivos femeninos por apología del maltrato, intentó intervenir cuando Rosa Sansegundo, docente de la Universidad Carlos III, y una periodista apodada Sofía, quien intervino con la cara cubierta por un velo negro por temor a su agresor, optaron por levantarse de la mesa si se le otorgaba voz en ese foro. En el Club Siglo XXI se vivieron momentos de mucha tensión, sobre todo cuando Sansegundo alegó que no podían otorgar la palabra a representantes de 'asociaciones de maltratadores y delincuentes', una aseveración ante la que Arapiles amenazó con llevarla a los tribunales al tiempo que reivindicó su libertad de expresión. En el debate, sobre el tema 'Los jóvenes del siglo XXI y la violencia de género', participaron Raimunda de Peñafort, titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer Número 1 de Madrid; la delegada especial del Gobierno para este asunto, Encarnación Orozco; el consejero de Empleo y Mujer de Madrid, Juan José Güemes, y la presidenta del Consejo Asesor contra la Violencia de Género de la Comunidad, Cristina Alberdi. Concluido el evento, ambas mujeres denunciaron, en declaraciones a EFE, la permisividad existente en España con este tipo de organizaciones de padres y hombres que aglutinan, en sus filas, a varones con 'condenas en firme' relativas a la violencia de género. Por su parte, el director de la Oficina del Defensor del Hombre y sus Hijos arguyó que sólo las mujeres asesinadas en el entorno familiar son consideradas víctimas de la violencia de género mientras que no lo son los varones. En este sentido, lamentó que la nueva Ley Integral contra la Violencia de Género sea 'discriminatoria' e 'injusta' con el hombre, ya que se le considera de entrada 'culpable' pese a que los varones padecen 'la tercera parte' de los casos de violencia de género. Sofía, la periodista que intervino sin revelar su identidad para no ser localizada por su agresor, contó cómo había 'salido del infierno' hace 23 meses tras decidir denunciar a su pareja, aunque adujo que ahora es 'víctima del sistema judicial' que no la ha protegido y que la 'machaca cada vez que tiene oportunidad'. El sistema actual, explicó, ampara a hombres con 'proyección social' que no forman parte de ambientes marginales como ocurrió en su caso, puntualizó, ya que su ex compañero es un médico forense de prestigio al que se asignó como perito en un juzgado de violencia de género. Alegó que mientras ella tenía que esconderse y renunciar a su identidad, él, a quien calificó de 'animal' y 'monstruo', continúa con su vida normal y está respaldado por su entorno. Denunció, entre otras discriminaciones, que mientras que la Audiencia Provincial consideró que dada la gravedad de los hechos el juicio tenía que acogerse a la vía penal, el Ministerio Fiscal planteó exclusivamente un juicio de faltas. Sofía recordó que el 14 de marzo de 2004, día de las elecciones generales, tuvo que apagar el teléfono móvil durante dos horas por motivos laborales y, al encenderlo, se encontró con '470 llamadas'. 'El fiscal las califica de muchas', lamentó, para agregar que a ella se le ocurrían otras muchas calificaciones. 'Por algo yo soy periodista y él no', ironizó. El caso narrado por Sansengudo, del que también fueron víctimas sus hijas, se asemejó al de Sofía, dado que su 'maltratador severo' es profesor universitario y un reconocido 'especialista en ética'. Los ponentes coincidieron en que la Ley Integral contra la Violencia de Género suponía un paso favorable pero confesaron que no será efectiva hasta que no se superen las desigualdades existentes entre hombres y mujeres, fruto de una mentalidad que, concluyeron, debe combatirse desde la infancia y a través del sistema educativo. |
¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.