Un juez concede por primera vez a un padre la custodia compartida de sus hijos
09/05/2007 11:47 Y. HUERTAS Aquí la fuente
GRANADA. Antes de que se reformase la ley del divorcio, la guarda y custodia de los hijos menores de una pareja en una ruptura matrimonial contenciosa se concedía siempre a la madre, salvo casos contados, tras la celebración del correspondiente juicio. Sin embargo, la reforma legal llevada a cabo permite que un juez pueda acordar "de forma excepcional" al resolver un divorcio contencioso que dicha custodia sea compartida, una posibilidad que antes no se contemplaba. Esto es lo que ha ocurrido en el caso de Alberto Illescas, que se ha convertido en el primer padre granadino que ha logrado tras la entrada en vigor de la nueva ley la custodia compartida de sus dos hijos menores, un niño y una niña que actualmente tienen 9 y 11 años, respectivamente.
Alberto Illescas se separó judicialmente de su mujer a finales de 2002, tras ocho años de matrimonio. En la sentencia de separación, que fue dictada por el juzgado de Primera Instancia número 10 de Granada, se otorgó la guarda y custodia de los dos hijos menores a la madre y se estableció un régimen de visitas para el padre. En diciembre de 2005, Alberto decidió solicitar el divorcio legal de su ex pareja, así como la custodia compartida de sus hijos conocedor de la posibilidad que le ofrecía la reforma legal.
Hasta ahora, el progenitor podía ver a sus hijos los fines de semana alternos y una tarde en la semana, pero esta situación va a cambiar de forma considerable a partir de ahora. Gracias a la resolución judicial de su divorcio, a la que ayer tuvo acceso Granada Hoy, Alberto podrá tener a sus hijos una semana sí y otra no, así como llevarlos todos los días al colegio, al menos durante los próximos nueve meses.
La sentencia, que ha sido dictada por el mismo juzgado de Familia que resolvió la separación de la pareja, decreta exactamente "el divorcio legal del matrimonio litigante con todos los efectos legales y se modifican el sistema de guarda y custodia que en lo sucesivo se regirá por uno y otro de los progenitores".
En concreto, el juzgado dispone que los hijos pasen una semana con la madre y otra con el padre, alternándose los viernes a la salida del colegio. "Además -agrega el fallo- sería conveniente que el padre llevara a sus hijos al colegio, de lunes a viernes, la semana que estén con la madre", siempre que Alberto mantenga su actual horario laboral.
El juez, que atiende de este modo la petición paterna -a la que se opuso la madre-, considera que la guarda compartida de los niños "no es perjudicial para ellos" y establece que se lleve a cabo un informe de seguimiento durante los próximos nueve meses -una especie de período de prueba- para constatar que la situación es satisfactoria.
— La opcion de custodia que maltrata no requiere informes de seguimiento. La que respeta el ejercicio de la coparentalidad sí, y es que eso de tener un padre y una madre plenos, es muy sospechoso con el fundamentalismo de género.
Para adoptar esta trascendente decisión, el juez se basa tanto en la exploración que hizo de los niños como en un informe emitido el 9 de marzo por el equipo psicosocial, que puso de relieve "la magnífica relación" que tienen los niños tanto con el padre como con la madre y las familias de uno y otro.
— Se sorprenden que un hijos tenga una buena relación con el padre. ¡¡Este es el mundo puesto al reves.
En este sentido, el equipo psicosocial consideró "a ambos padres perfectamente capacitados para llevar a cabo la guarda y custodia y la atención" de los críos, algo que también comparten ellos, quienes ayer mismo se fueron a casa de su papá a Peligros a estrenar y celebrar su "nueva" paternidad.
— Por suerte este dislate de custodia compartida tiene arreglo. Una denuncia falsa por abusos sexuales, y todo arreglado.
Joly Digital © Federico Joly y CIA, S.A.
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria,
incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder
excesivo.
Demoscopia 1995. El País