Luis Zarraluqui.Foto: efe
En una entrevista, cuando hoy se cumple un año de vigencia de la reforma del divorcio, Zarraluqui advirtió de ese "uso torticero" de las denuncias de violencia doméstica, que "ha colapsado" la actividad de los citados juzgados especiales.
"El abuso ha generado la ineficacia del fin perseguido" por esos juzgados, denunció este abogado.
Una consecuencia indeseada se ha registrado, por ejemplo, en Valencia, donde la jurisdicción de familia funcionaba de manera "vertiginosa" y, a pesar de ello, las demandas de divorcio se han trasladado a los juzgados de violencia sobre la mujer, que se han atascado, señaló.
Un año después de la reforma, que eliminó la obligación de alegar causas para el divorcio y suprimió la exigencia de separación previa, Zarraluqui estimó que no han aumentado de forma importante las rupturas, aunque sí se ha constatado que las parejas que acaban con su matrimonio solicitan de forma directa y "masivamente" el divorcio.
separación previa Como siempre, continuó, hay "excepciones" que han preferido la separación previa, "algunos por motivos confesionales y otros porque les queda alguna esperanza de recuperar la pareja".
Precisamente, debido a la desaparición de la exigencia de separación previa, se han reducido los plazos requeridos para la ruptura definitiva del matrimonio, aunque, advirtió Luis Zarraluqui, "el divorcio no es ni más rápido ni menos rápido que antes, ya que depende de la carga de trabajo de cada juzgado". >efe
Luis Zarraluqui.Foto: efe
En una entrevista, cuando hoy se cumple un año de vigencia de la reforma del divorcio, Zarraluqui advirtió de ese "uso torticero" de las denuncias de violencia doméstica, que "ha colapsado" la actividad de los citados juzgados especiales.
"El abuso ha generado la ineficacia del fin perseguido" por esos juzgados, denunció este abogado.
Una consecuencia indeseada se ha registrado, por ejemplo, en Valencia, donde la jurisdicción de familia funcionaba de manera "vertiginosa" y, a pesar de ello, las demandas de divorcio se han trasladado a los juzgados de violencia sobre la mujer, que se han atascado, señaló.
Un año después de la reforma, que eliminó la obligación de alegar causas para el divorcio y suprimió la exigencia de separación previa, Zarraluqui estimó que no han aumentado de forma importante las rupturas, aunque sí se ha constatado que las parejas que acaban con su matrimonio solicitan de forma directa y "masivamente" el divorcio.
separación previa Como siempre, continuó, hay "excepciones" que han preferido la separación previa, "algunos por motivos confesionales y otros porque les queda alguna esperanza de recuperar la pareja".
Precisamente, debido a la desaparición de la exigencia de separación previa, se han reducido los plazos requeridos para la ruptura definitiva del matrimonio, aunque, advirtió Luis Zarraluqui, "el divorcio no es ni más rápido ni menos rápido que antes, ya que depende de la carga de trabajo de cada juzgado". >efe
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria,
incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder
excesivo.
Demoscopia 1995. El País