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El padre de la pequeña denuncia que su madre la maltrata que se la llevo de la escuela hace 10 días

El 'rapto' de una niña, sin respuesta de los juzgados

JAUME RIBELL . Revista del Vallés

 

Lunes, 21 de abril: Ana Dilia Ramírez se dirige al una escuela de La Roca a recoger a su hija. Pero no tan solo para recogerla como todas las demás madres, sino para llevársela a casa de su hermana y cerrarla a cal y canto. Desde entonces la niña, que cuenta tan solo con tres años y medio, no va a la escuela ni ve a la familia paterna. Y eso es lo que ha venido a denunciar a Revista del Valles el padre de la pequeña, Alejandro Mariscal, y su abuela y madre de Alejandro, Encarna Jiménez.

Y no solo denuncian eso, sino que desde que se interpuso una denuncia contra la madre por maltratos a la niña, aun están esperando que algún juzgado de Granollers se haga cargo del caso. Por ello les acompaña Raquel Pardo, gerente del bufete de abogados Río y asociados, que les lleva el caso: "No entiendo como tras diez días, nadie nos ha hecho ni caso", afirma.

Y es que ya en el año 2006, Alejandro presentó una denuncia por maltrato contra su esposa, de la que esta separado de facto, pero no por ley. Ya que ella le pidió que no se divorciara para poder tener los papeles, ya que es de República Dominicana. Y Alejandro accedió a retirar la denuncia y frenar el divorcio por miedo a lo que pudiera ocurrirle a su hija: "Me decía que si se la intentaba quitar, se mataba ela con la niña. Dice que a una niña no puede faltarle la madre, y que antes que acabe en manos mías, la mata", asegura.

Por ello cedió al chantaje, ya que como afirma Pardo, "siempre esta chantajeando con la niña. Y claro, por miedo, ha conseguido que se le siga pagando el piso, la manutencion, e incluso una operación de pechos de 6.000 €". Todo ello estando separada de Alejandro, quien deja de soportar la situación cuando supo que la niña estaba siendo maltratada. "Al principio sólo me pegaba e insultaba a mí", recuerda, "pero cuando vi que también lo hacía con ella, fue cuando decidí denunciarla de nuevo ". Y esta vez por maltrato a una menor. Y si lo vio, fue entre otras cosas porque Ana Dilia maltrataba a su hija incluso en público. El día que dijeron basta fue "un día en que delante de Correos agarro a la niña por los pelos y la arrastró ante todo el mundo", asevera la abuela de la pequeña. "A parte de que la insulta: la llama basura, mierda de niña, te reventare la cabeza...". Y claro, "la niña le tiene pánico a su madre. No había día que la viera que no acabara llorando. Incluso un día tuvieron que intervenir los Mossos porque vino a casa a llevarse a la niña y no quería irse con ella", añade Alejandro.

Par todo ello, la madre les amenazó con llevarse a la pequeña a su país "o incluso matarla" si decidían denunciarla. "Y así lo ha hecho", apunta Pardo. Efectivamente: seis días después de que interpusieran la denuncia por maltratos a la pequeña, el 15 de abril, la madre se presento en la escuela y se la llevo. Y desde entonce, "nadie ha movido un dedo en los juzgados.. Sin embargo, sí que lo movieron (y bien rápido) cuando fue la madre quien interpuso una demanda "sin fundamento alguno ", en opinión de Pardo. Y es que un día después de llevarse a la niña, Ana Dilia denunció a Alejandro por amenaza.. Y en este caso e1 juicio no tardo en salir ni 24 horas: "La madre se llevó a la niña el lunes 21. El día 22, lleg6 la citaci6n, y el 23 fue el juicio. Naturalmente incluso el fiscal pidi6 la absolución, pero el juicio se celebr6. Mientras que hay una niña que esta siendo maltratada y que ni va a la escuela, y nadie se hace cargo del caso denuncia Pardo. Cuando la denuncia por maltrato la hace una mujer todos van muy rápido. Porque es cierto que hay mujeres maltratadas y que hay que actuar con rapidez. De acuerdo. Pero cuando es un hombre el que denuncia un maltrato, todos empiezan a pasarse la pelota. Nadie quiere actuar", se queja.

Y es que tras poner la denuncia en e1 juzgado de Instrucción numero 1 de Granollers, esta ha ido siendo traspasada de juzgado en juzgado. De manera que incluso Pardo asegura que "ahora mismo ni se sabe en manos de quién esta el caso. Dicen que en violencia de genero, pero si es así, (que hace allí? Se lo sacaran de encima, porque sí que hay violencia de genero, pero no es el caso: el caso es el maltrato a la pequeña. Hay que velar por su seguridad, para que no se la lleve a república Dominicana, para que no cumpla las amenazas de matarla". Por ello el día 18 de abril se pidieron las medidas provisionales, pero tampoco les hicieron ni caso. Presentaron una tercera denuncia para que les hicieran caso de una vez, y tampoco. "Y mientras tanto, nadie sabe como se encuentra la niña. Si esta bien 0 no. Es inconcebible. Nos sentimos totalmente indefensos, concluye Pardo.

Por su parte, fuentes de la escuela de la niña han confirmado que la pequeña no acude a clase desde que su madre se la llevó. v que nadie les llama para informar de que no volvería, pero que al tratarse de un caso privado no quieren implicarse en él, ya que la escolarización no es obligatoria hasta los 5 años.

Por todo ello han venido a Revista del Vallès a denunciar la situación: "Porque ya hemos hecho todo lo posible a nivel legal. Remos dado todos los pasos que podíamos dar, ya no podemos hacer mas que venir aquí. A ver si habiéndolo público, alguien reacciona".

Las incongruencias de la Ley de violencia de genero

Según la gerente de Rio y asociados, Raquel Pardo, en casos como el presente la nueva ley de violencia de genera más que ayudar entorpece. Al menos en este caso, donde el hombre "no solo no es el maltratador, sino que es el maltratado". Y pese a todo lo que esta pasando Alejandro, Pardo le ha aconsejado "no hacer nada, porque cualquier paso en falso podría dar pie a la madre para poner una denuncia". De hecho ya lo hizo "pese a no tener fundamento alguno. Pero es que si le denuncia por maltratos, antes que nada, podría ir a la árele 48 horas de forma preventiva. Hemos llegado al punto en que el hombre acusado es el que debe probar que es inocente, lo que subvierte la máxima de que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario". Por eso Alejandro ni se acerca al domicilio donde la madre se ha llevado a la hija en común, solo a la espera de que algún juzgado decida par fin atender su caso y poner fin a esta situación, "que es de una extorsion tremenda". Y mientras, otros puntas de este tipo de casos siguen sin cubrir legalmente: "Hay un vacio legal cuando una pareja se separa pero no hay divorcio y no se ha adjudicado la guarda y custodia de los hijos".

En este caso, como Alejandro aceptó no seguir can el divorcio para que Ana Dilia pudiera conseguir sus papeles y no se llevara así a su hija a República Dominicana, la separadon era papel mojado a nivel legal. "Y pese a que la custodia de hecho la tiene el padre, que es con quien vivía la hija y quien a mantenía, tanto a ella como a la madre, esta situación permite que pase lo que ha pasado: que venga la madre y se lleve a la niña. Por lo que el padre podría ir y hacer lo mismo. Pero ya todos sabemos que es la Ley de violencia de genero, y "¿crees que tratarían igual al padre si fuera él quien se llevara a la niña y la madre lo denunciara?".

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El padre de la pequeña denuncia que su madre la maltrata que se la llevo de la escuela hace 10 días

El 'rapto' de una niña, sin respuesta de los juzgados

JAUME RIBELL . Revista del Vallés

 

Lunes, 21 de abril: Ana Dilia Ramírez se dirige al una escuela de La Roca a recoger a su hija. Pero no tan solo para recogerla como todas las demás madres, sino para llevársela a casa de su hermana y cerrarla a cal y canto. Desde entonces la niña, que cuenta tan solo con tres años y medio, no va a la escuela ni ve a la familia paterna. Y eso es lo que ha venido a denunciar a Revista del Valles el padre de la pequeña, Alejandro Mariscal, y su abuela y madre de Alejandro, Encarna Jiménez.

Y no solo denuncian eso, sino que desde que se interpuso una denuncia contra la madre por maltratos a la niña, aun están esperando que algún juzgado de Granollers se haga cargo del caso. Por ello les acompaña Raquel Pardo, gerente del bufete de abogados Río y asociados, que les lleva el caso: "No entiendo como tras diez días, nadie nos ha hecho ni caso", afirma.

Y es que ya en el año 2006, Alejandro presentó una denuncia por maltrato contra su esposa, de la que esta separado de facto, pero no por ley. Ya que ella le pidió que no se divorciara para poder tener los papeles, ya que es de República Dominicana. Y Alejandro accedió a retirar la denuncia y frenar el divorcio por miedo a lo que pudiera ocurrirle a su hija: "Me decía que si se la intentaba quitar, se mataba ela con la niña. Dice que a una niña no puede faltarle la madre, y que antes que acabe en manos mías, la mata", asegura.

Por ello cedió al chantaje, ya que como afirma Pardo, "siempre esta chantajeando con la niña. Y claro, por miedo, ha conseguido que se le siga pagando el piso, la manutencion, e incluso una operación de pechos de 6.000 €". Todo ello estando separada de Alejandro, quien deja de soportar la situación cuando supo que la niña estaba siendo maltratada. "Al principio sólo me pegaba e insultaba a mí", recuerda, "pero cuando vi que también lo hacía con ella, fue cuando decidí denunciarla de nuevo ". Y esta vez por maltrato a una menor. Y si lo vio, fue entre otras cosas porque Ana Dilia maltrataba a su hija incluso en público. El día que dijeron basta fue "un día en que delante de Correos agarro a la niña por los pelos y la arrastró ante todo el mundo", asevera la abuela de la pequeña. "A parte de que la insulta: la llama basura, mierda de niña, te reventare la cabeza...". Y claro, "la niña le tiene pánico a su madre. No había día que la viera que no acabara llorando. Incluso un día tuvieron que intervenir los Mossos porque vino a casa a llevarse a la niña y no quería irse con ella", añade Alejandro.

Par todo ello, la madre les amenazó con llevarse a la pequeña a su país "o incluso matarla" si decidían denunciarla. "Y así lo ha hecho", apunta Pardo. Efectivamente: seis días después de que interpusieran la denuncia por maltratos a la pequeña, el 15 de abril, la madre se presento en la escuela y se la llevo. Y desde entonce, "nadie ha movido un dedo en los juzgados.. Sin embargo, sí que lo movieron (y bien rápido) cuando fue la madre quien interpuso una demanda "sin fundamento alguno ", en opinión de Pardo. Y es que un día después de llevarse a la niña, Ana Dilia denunció a Alejandro por amenaza.. Y en este caso e1 juicio no tardo en salir ni 24 horas: "La madre se llevó a la niña el lunes 21. El día 22, lleg6 la citaci6n, y el 23 fue el juicio. Naturalmente incluso el fiscal pidi6 la absolución, pero el juicio se celebr6. Mientras que hay una niña que esta siendo maltratada y que ni va a la escuela, y nadie se hace cargo del caso denuncia Pardo. Cuando la denuncia por maltrato la hace una mujer todos van muy rápido. Porque es cierto que hay mujeres maltratadas y que hay que actuar con rapidez. De acuerdo. Pero cuando es un hombre el que denuncia un maltrato, todos empiezan a pasarse la pelota. Nadie quiere actuar", se queja.

Y es que tras poner la denuncia en e1 juzgado de Instrucción numero 1 de Granollers, esta ha ido siendo traspasada de juzgado en juzgado. De manera que incluso Pardo asegura que "ahora mismo ni se sabe en manos de quién esta el caso. Dicen que en violencia de genero, pero si es así, (que hace allí? Se lo sacaran de encima, porque sí que hay violencia de genero, pero no es el caso: el caso es el maltrato a la pequeña. Hay que velar por su seguridad, para que no se la lleve a república Dominicana, para que no cumpla las amenazas de matarla". Por ello el día 18 de abril se pidieron las medidas provisionales, pero tampoco les hicieron ni caso. Presentaron una tercera denuncia para que les hicieran caso de una vez, y tampoco. "Y mientras tanto, nadie sabe como se encuentra la niña. Si esta bien 0 no. Es inconcebible. Nos sentimos totalmente indefensos, concluye Pardo.

Por su parte, fuentes de la escuela de la niña han confirmado que la pequeña no acude a clase desde que su madre se la llevó. v que nadie les llama para informar de que no volvería, pero que al tratarse de un caso privado no quieren implicarse en él, ya que la escolarización no es obligatoria hasta los 5 años.

Por todo ello han venido a Revista del Vallès a denunciar la situación: "Porque ya hemos hecho todo lo posible a nivel legal. Remos dado todos los pasos que podíamos dar, ya no podemos hacer mas que venir aquí. A ver si habiéndolo público, alguien reacciona".

Las incongruencias de la Ley de violencia de genero

Según la gerente de Rio y asociados, Raquel Pardo, en casos como el presente la nueva ley de violencia de genera más que ayudar entorpece. Al menos en este caso, donde el hombre "no solo no es el maltratador, sino que es el maltratado". Y pese a todo lo que esta pasando Alejandro, Pardo le ha aconsejado "no hacer nada, porque cualquier paso en falso podría dar pie a la madre para poner una denuncia". De hecho ya lo hizo "pese a no tener fundamento alguno. Pero es que si le denuncia por maltratos, antes que nada, podría ir a la árele 48 horas de forma preventiva. Hemos llegado al punto en que el hombre acusado es el que debe probar que es inocente, lo que subvierte la máxima de que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario". Por eso Alejandro ni se acerca al domicilio donde la madre se ha llevado a la hija en común, solo a la espera de que algún juzgado decida par fin atender su caso y poner fin a esta situación, "que es de una extorsion tremenda". Y mientras, otros puntas de este tipo de casos siguen sin cubrir legalmente: "Hay un vacio legal cuando una pareja se separa pero no hay divorcio y no se ha adjudicado la guarda y custodia de los hijos".

En este caso, como Alejandro aceptó no seguir can el divorcio para que Ana Dilia pudiera conseguir sus papeles y no se llevara así a su hija a República Dominicana, la separadon era papel mojado a nivel legal. "Y pese a que la custodia de hecho la tiene el padre, que es con quien vivía la hija y quien a mantenía, tanto a ella como a la madre, esta situación permite que pase lo que ha pasado: que venga la madre y se lleve a la niña. Por lo que el padre podría ir y hacer lo mismo. Pero ya todos sabemos que es la Ley de violencia de genero, y "¿crees que tratarían igual al padre si fuera él quien se llevara a la niña y la madre lo denunciara?".

La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria, incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder excesivo.
Demoscopia 1995. El País