Acusados, separados de los hijos y absueltos

Padres que habiendo sido acusados, casi ingresan en prisión y pierden a sus hijos. Resultaron ser inocentes y tuvieron suerte de que alguien se tomó más en serio de lo normal su caso.

Desde aquí queremos mostrar nuestra repulsa hacia esta práctica fraudulenta en los casos asociados a los divorcios, y que obedece a la intención de una de las partes de perjudicar a la otra por medios ilícitos.

No podemos por menos que mostrar nuestro asombro de la falta de rigor para frenar esta práctica. Nos llama la atención con la facilidad que se puede tomar una orden de alejamiento incluso de los hijos, mientras se tardan meses en investigar el caso debidamente, pudiendo de esta forma estar contribuyendo así la Justicia con el objetivo del otro progenitor de romper la relación padre - hijos.

La Justicia, debería poner en un lado de la balanza la posibilidad de que la denuncia que se presenta sólo obedezca a una intención del progenitor de romper la relación paterno -filial entre el otro progenitor y el hijo, utilizando al menor como arma arrojadiza. Una condena por algo que no ha hecho, sería un buen resultado para el que pone la denuncia falsa, pero aún siendo absuelto, obtendría una gran ventaja. Por lo menos uno o varios años alejado del progenitor para poder programarlo y lavarle el cerebro más fácilmente. Debemos decir que en estos casos, el Juez, puede estar colaborando con un maltrato institucional con el que pone la denuncia.

Quizás pueda pensarse que este fenómeno tiene poca relevancia social. En este sentido, sería bueno recordad que en EE. UU. en los años '80, por cada denuncia cierta que se ponía de abuso sexual, dos más eran falsas. Aquí parece que queremos mirar para otro lado. Sugerimos la lectura de The Spectrum of PAS. Tenemos la versión en castellano

Un aspecto importante de estas denuncias, es que tienen que ver con las causas de divorcio, y aquellos psicólogos que deben tratar estos asuntos, deberían saber sobre SAP, y no parece así tal como se evidencia en la mesa redonda que se celebró el año pasado en El I Congreso de Psicología Legal y Forense en Red.

En este sentido, para aquellos que se vean envueltos en esta situación que sepan que Julio Bronchal tiene un polígrafo (detector de mentiras) que puede servir de ayuda. Téngase en cuenta que la declaración de un menor, al que se le haya lavado el cerebro programándolo para ir contra el progenitor, puede dar testimonio, que sean calificados como altamente creíble, por un psicólogo que no pueda acreditar formación alguna para detectar esta clase de programación y manipulación en menores. Este testimonio, calificado como altamente creíble, puede costarle al padre cinco años de cárcel.

La Consejería de la Comunidad Autónoma de Madrid, ha contestado con una evasiva, cuando hemos preguntado sobre la capacitación de los psicólogos para detectar esta programación y lavado de cerebro de menores. Con esa evasiva, todo aquel que pase por estos equipos, puede cuestionar su debida preparación, al menos hasta que respondan de forma concreta: con cursos realizados, e institución que acredite el correcto aprovechamiento.

En relación con los centros de mujeres maltratadas, nos hemos enterado que la simple permanencia en estos centros genera lo que llaman una prueba periférica de maltrato. Es decir si la pareja de un hombre ingresa allí, la simple estancia en el centro es un argumento en contra del hombre, colocando al varón en una delicada situación. Es como pasar por un centro de desintoxicación, genera una prueba periférica de ser drogadicto, aunque no haya tomado drogas en su vida. Ese paso por ese centro, parece ser que, judicialmente, le puede ayudar.

Aquí vemos una perversidad. LLega una mujer a un centro, si le hacen un diagnóstico negativo, se va, pierden tiempo y dinero, si lo hacen positivo ganan subvención, y consiguen una prueba de maltrato. ¿Es esto legal y ético?. ¿Estamos equivocados?.

Os vamos a contar el caso de Juan Carlos, donde habiendo sentencias absolutoria, varias instancias públicas han intervenido sugeriendo abusos sexuales, cuando no hubo más que la voluntad de la madre de que su hijo cambiara de madre. Es la historia de Juan Carlos.

En el caso de GG , la mujer la denunció por abusos sexuales a su hija de cinco años, que sabía lo que tenía el una campanilla que hacía tilín tilín. Parece que alguien le lavó el cerebro, para que se comportase como una lista estúpida ... sin darse cuenta de que los niños son seres inteligentes que aún conservan la inocencia, pero no estúpidos. Debido al buen hacer del padre, sólo estuvo cuatro meses sin ver la menor a su padre y tiene problemas derivados de esa falta de contacto. La verdad es que aquí los jueces de género, no parecen haber intervenido, aunque nos preocupa que a pesar de los pesares, le den la custodia a la madre. Una persona que miente, no creemos que sea lo mejor para un menor. Creemos que se merece algo mejor, aunque pueda llevar pene.

En el caso de SS , la mujer pasó al Centro de Atención, Recuperación y Reinserción de Mujeres Maltratadas (CARRMM). La psicóloga del centro hizo un informe de género.

Eso le pasó a SS. Tiene siete sentencias absolutorias y varias ordenes de alejamiento indebidas, donde estaca el juzgado de instrucción de madrid Nº 37.

En el caso de JL, la mujer pasó también por el Centro de Atención, Recuperación y Reinserción de Mujeres Maltratadas (CARRMM). La psicóloga del centro hizo un informe de una redacción curiosa. Si cambiamos los nombres y ponemos los de cualquiera de nosotros, no se podría demostrar que no es nuestro el informe por la falta de aspectos concretos relacionados con los hechas susceptibles de ser confirmados o desmentidos.

Eso le pasó a JL. La juez de alguna manera cuestiona el informe, y la consideración de mujer maltratada de la madre, pues lo que le pasaba es que tenía una fobia social tremenda. Afortunadamente JL tuvo suerte con la psicóloga forense que evidenció todo lo que le pasaba a esa señora, y tuvo suerte, porque lo de esta señora era tan evidente, que hasta la propia juez se dio cuenta de como andaba esta señora. Aún así el fiscal le pedía pena de cárcel. Echadle un vistazo, que no tienen desperdicio.

El caso de VV es especial, porque aquí han conseguido que las niñas, como "no quieren" ver al padre, a pesar de tener recuerdos positivos del padre, con un sistemático incumplimiento de las vistas han conseguido que lleven 3 años sin verse. La madre acusa al padre de maltratador a ella y a las niñas, con lo que tenemos un caso más de delirio de género, que como todo delirio, no exento de interés. El maltrato en cuestión no lo ven los jueces, ni los equipos psicosociales, ni los amigos comunes, ni las niñas (estas lo aprenden de la madre), pero sí la experta en detectar maltrato de género inexistente SS.LL., y la madre. Parece que parte de la culpa la tiene un chalecito en Aravaca. Si el padre hubiese vendido su parte por un millón de pesetas (vale unos ochenta), nada de esto hubiera ocurrido.

El caso de Manuel, es un tanto especial. Va a ser juzgado por su actitud y parece que por la intención que le ha sido detectada de obstaculizar y controlar a su familia.

El caso de José, es un tanto singular también pues hace unas cosas rarísimas a su hijo, y eso lo sabemos por una psicóloga especial que ve cosas raras, que nadie más puede ver, según parece.

  • El 48 por ciento de los españoles considera que la Administración de Justicia funciona "mal o muy mal"
  • El 30 por ciento considera que "funciona peor que hace dos o tres años"
  • Seis de cada diez ciudadanos considera que la Justicia está anticuada
  • Siete de cada diez consideran que es muy lenta y que las sentencias no se ejecutan con eficacia
  • Un 49 por ciento de la ciudadanía no cree que los tribunales sean imparciales en su actuación
  • El 54 por ciento de los españoles creen que, a la hora de enjuiciar un caso y dictar sentencia, "los jueces no suelen actuar con total independencia"

II Barómetro de la Justicia de la Fundación Wolters Kluwer. El barómetro. En prensa

¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.