Según Isidro Niñerola,
presidente de la sección de Familia del Colegio de
Abogados y vocal de la Asociación Española de
Abogados de Familia, “los informes de los psicólogos
del equipo adscrito a Familia no ahondan
verdaderamente en lo que es mejor para el menor,
no van más allá de las entrevistas y los tests, lo
que imposibilita contrastar la información y conocer
la verdadera situación de los menores como son sus
interacciones con padres y familiares”.
PANORAMA-ACTUAL.es
publicó este fin de semana una entrevista a un
investigador --ver
también en Secuestro Emocional
--) que ha analizado
centenares de informes de los equipos psicosociales
y donde cuestionaba la base científica de dichos
trabajos de los peritos.
Ahora y
según Niñerola “se acaba llegando a
situaciones lamentables porque no se ha profundizado
en la situación real de los niños”. El
máximo responsable de Familia en el Colegio de
Abogados atribuye esta situación al “ingente trabajo
que desborda a los peritos”. Sin embargo, “los
psicólogos tendrían que dedicarle más tiempo y
dedicación”.
Continúa
diciendo que “sería importante que los
informes pudieran ser revisados y trataran de buscar
una solución armoniosa para los menores, algo que no
se hace”. En este sentido, señala que
“antes se exploraba mucho a los menores y
actualmente no se hace más que a partir de cierta
edad”.
Los
psicólogos de los Juzgados de Familia, para
Niñerola, son muy “conservadores” y
se atribuyen, en ocasiones, funciones que no le
corresponden como “anticiparle alguna vez a un padre
antes de practicar las pruebas que no le iban a
conceder la custodia de su hijo”. También
sostiene que la actividad de estos peritos
debería estar “fiscalizada”.
Añade
Niñerola que “si bien es cierto que el equipo
psicosocial es más ágil que hace años, esta
rapidez no puede ir en perjuicio de la calidad de
los informes”.
Pero las
críticas no se las llevan exclusivamente los
psicólogos de los Juzgados de Familia, porque afirma
Isidro Niñerola que “existe una automatismo
por parte de los jueces a basarse solamente en los
informes de dichos peritos y no analizar el resto de
pruebas, lo que lleva a situaciones preocupantes de
indefensión para el menor porque se le priva de una
mayor dedicación por parte de sus dos progenitores”.
A juicio del
dirigente del Colegio de Abogados, “antes se decía
que los informes de los psicosociales
era el tercer brazo del juez de Familia, pero
actualmente es un 98% de la sentencia”. Por
ello, propone que “los magistrados deberían
tener en cuenta todas las pruebas, contrastar los
informes psicosociales y adaptarlos a la realidad
social del menor porque se llegan, a veces, a
situaciones injustas y pintorescas”.
De algún
modo, dice Niñerola, “los jueces se lavan
las manos y antes que marcar un criterio prefiere
que lo diga un psicólogo”.
En contraste
a lo que ocurre en Valencia, Niñerola pone el
ejemplo de los partidos judiciales más pequeños
donde el Colegio de Psicólogos acaba designando
peritos especializados en menores y menos alineados
con las tesis judiciales, aunque “genera situaciones
de injusticia porque este es un servicio gratuito en
las ciudades frente a las poblaciones pequeñas”. La
solución pasaría porque “todos los partidos
judiciales tuvieran gabinetes psicosociales”,
concluye.
08.03.200704.03.200720.10.200607.10.200605.10.2006