Cristina Alberdi establece una doctrina eficaz para perpetuar el pensamiento único fundamentalista de género.

Nos preocupa la interesada forma de sesgar la información que no le gusta y que haya consiguido la retirada de un documento. Sin duda, es este otro claro signo totalitarista de nuestra simulada democracia, cuya constitución tiene un artículo mojado: el 20, además del 14, entre otros.

El proscrito informe de Tatiana, sólo aporta dos ideas que parece ser políticamente incorrectas:

  1. Las cifras de muertes 5% del total no justifica la alarma social, lo que parece lógico. Si el 95% no lo produce, por qué el 5% sí.
  2. Las ayudas que se ofrecen se obtienen con la simple denuncia o la orden cautelar de alejamiento. Cuando se exculpa al inocente ... los beneficios continuan. Lo que denuncia el documento es que es un mecanismo que incita a la denuncia en falso . Lo cual parece obvio.

Lo que Tatiana no podía imaginarse es que su libro entrara en el moderno Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum o "Índice de libros prohibidos", también llamado Index Expurgatorius, del actual fundamentalismo de género. Aunque este fundamentalismo copia lo peor de lo malo .... espero que no les de por instaurar las torturas inquisitoriales, como forma de obtener la verdad, aprovechando el carácter de intimidad de los malos tratos de género denunciados .... aunque, con esa forma de interrogar, al menos el que tuviera el valor de aguantar la tortura, tendría la posibilidad de ser declarado inocente, posibilidad de la que ahora carece.

No podían faltar las palabras de la ex-ministra Alberdi, defensora extrema de la desigualdad de género, aunque eso sí, en nombre de la igualdad, aunque dentro de su ideario, no parece esté contar lo que no quiere saber sobre el lado oscuro feminaz.

Pero el verdadero crimen de Tatiana no es decir la verdad, sino el que esa verdad contradiga y desenmascare el fraude que implica todo el tinglado económico e ideológico montado bajo el fundamentalismo de género.

La falta de autocrítica de los postulados que a toda costa quieren hacer valer, nos introduce de lleno en el fundamentalismo totalitario de género. Sí, totalitarismo, por mucho que votemos. No olvidemos que Hitler, además de vegetariano, era "demócrata" ....

Dice ese mojado artículo 20 de nuestra maltrecha Constitución:

1. Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión.

Algunos parecen confundir veraz con fundamentalismo y la difusión de datos como falta de formación de género, en el sentido de adoctrinamiento.

Hace unos años Rushdie escribió los Versos Satánicos y nadie cuestionó el derecho a la libertad de expresión. Aquí y ahora tampoco, pero en sentido del derecho a la censura, lo que parece un mal sueño.

La publicación del libro en 1988, en el Reino Unido, trajo consigo una fuerte polémica: desde la prohibición y quema del libro en los países musulmanes hasta disturbios tanto en Inglaterra como en Estados Unidos. El 14 de febrero de 1989, el ayatolá Jomeini proclama una fatwa, instando a la población musulmana a ejecutar a cualquier persona relacionada con la publicación del libro. Una Bonyad o fundación religiosa iraní llega incluso a ofrecer una recompensa en efectivo por la muerte de Rushdie quien dos días después seria puesto bajo protección del gobierno británico las 24 h del día. Tales precauciones fueron fundamentadas cuando los traductores Hitoshi Igarashi y Ettore Capriolo así como el editor noruego Wiliam Nygaard fueron brutalmente atacados, en distintas localidades, por fanáticos musulmanes. El traductor de la edición japonesa murió a consecuencia de las heridas infligidas en dicho ataque.

El delito en ese caso, fue haber publicado The Satanic Verses. El mundo entero alzó la voz contra tal barbarie. Eran musulmanes fanáticos. Ahora los progres españoles que defienden el fundamentalismo de género, se creen con más derecho que los fundamentalistas islámicos a censurar un estudio que descubre las malas artes del fundamentalismo de género y ni una voz se alza contra esta barbarie. La pobre Tatiana creía en el imperio de la Ley, de la Verdad y de la libre expresión, pero lo que no sabía es que eso sólo es aplicable para los adoctrinados en el fundamentalismo de género. Ha aprendido una dura lección: la honestidad, la honradez y la independencia cotizan bajo en el mundo fundamentalista que nos invade.

Muchas veces disimulan sus fechorías, otras muchas, ni se preocupan de ello. La sociedad civil tenemos la obligación de desarrollar un sentido crítico, si no queremos volvernos cómplices de ese totalitarismo tan vomitivo. El sentido crítico es el único antídoto contra el fundamentalismo en general y el de género en particular. El dilema es claro: o piensas por tí mismo, o eres su víctima.

Aquí tenemos los ejemplos de libertad de expresión y de censura contra el pensamiento único. La retirada con la oposición del que parece tiene más vergüenza y la aprobación del pleno.

Ciudadano español, ya puedes vivir tranquilo: tu administración te protege contra lecturas indebidas como el tratamiento de la violencia de género. Aquí puedes obtener el "satánico" documento.

Por último, teniendo en cuenta que esta gente busca una verdad determinada que concuerde con su ideología, cuando dicen que no hay denuncias falsas, ¿hasta qué punto se les puede creer?. ¿Alguien se puede imaginar a Montserrat Comas pidiendo que las mujeres no denuncien en falso a los padres de sus hijos?.

  • El 48 por ciento de los españoles considera que la Administración de Justicia funciona "mal o muy mal"
  • El 30 por ciento considera que "funciona peor que hace dos o tres años"
  • Seis de cada diez ciudadanos considera que la Justicia está anticuada
  • Siete de cada diez consideran que es muy lenta y que las sentencias no se ejecutan con eficacia
  • Un 49 por ciento de la ciudadanía no cree que los tribunales sean imparciales en su actuación
  • El 54 por ciento de los españoles creen que, a la hora de enjuiciar un caso y dictar sentencia, "los jueces no suelen actuar con total independencia"

II Barómetro de la Justicia de la Fundación Wolters Kluwer. El barómetro. En prensa

¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.