Manuel y la alucinación
Manuel ha sufrido el horror lo que parce una alucinación del juez y de
sus informadores
Dos terapeutas dicen en su informe solicitado por
el juez, sobre Manuel:
... el padre insistiría más en
utilizar a CC en su empeño de controlar al resto de la
familia a la vez que sospechamos que intentaría
contrarrestar los efectos de la terapia ...
Dice el Juzgado en un auto:
- ... ha seguido decidiendo no reconocer
la Autoridad del Juez para resolver sobre la situación
familiar y ha mantenido una actitud de absoluto
desprecio a la Justicia ....
- ... por otro lado, de lo actuado, se
infiere que la convivencia de la hija con el padre está siendo
gravemente perjudicial para la menor.
- Frente a todo ello el Sr. Manuel se limita
a presentar a través de su dirección letrada y representación
procesal extraños escritos que pretende justificar lo
injustificable y que han venido siendo admitidos por el
Juzgador por un probable exceso de celo de respetar la garantía de
su derecho de defensa.
- ... la intromisión continua del padre
para dificultar la integración de la menor con la
madre se acuerda que temporalmente quede suspendido el
derecho de visitas del padre con la hija, así como el
derecho a comunicar con las mismas ...
Manuel no es filipino ni vive en las Filipinas,
ni en Nigeria, ni en ninguna república bananera, al menos vive en
Salamanca, y ahora se enfrenta a un proceso judicial, y parece que
en parte por la habilidad de unas personas en leer la mente:
- Las terapeutas han aprendido ¡tan bien! a
leer la mente, que son capaces de saber ¡¡a ciencia
cierta!! no lo que ha hecho D. Manuel, sino lo que va a
hacer.
- El Sr. Juez "sabe" que D. Manuel no le
reconoce la Autoridad. Nos gustaría saber a través de que sentido,
o combinación de sentidos ha captado esa realidad. En cuanto a la
autoridad, Sr. Juez, depende de lo que entendamos por autoridad.
Que sepamos la autoridad se confiere o reconoce libremente por las
personas, y el poder se otorga. Yo, y mucha gente reconocemos la
autoridad de Einstein para observar los fenómenos físicos. Quizás
usted tenga el poder de resolver una situación familiar, con más
desconocimiento que conocimiento (está
por demostrar lo que un juez puede acreditar en conocimientos de
inculcación maliciosa, alienación parental, dinámica de maltrato
.... etc.), y según Séneca, sólo sabía que no sabía nada, pero
en cuanto autoridad reconocida en virtud de las habilidades
intelectuales y conocimientos, son muchos los juristas que dudan
de la licitud moral de lo que usted aconseja, que llega a imponer
algo tan legítimo e íntimo como la comunicación padre - hija. Es
más usted debería mirar lo que dice
D. Ignacio Bolaños sobre el maltrato institucional, o
los equipos psicosociales de Barcelona y Tarragona, por si
usted mismo pudiera considerar que su actuación puede caer dentro
de los parámetros que señalan.
- También nos llama la atención saber cómo se
detecta, con qué instrumento científico, y con que tasa de error,
el desprecio de una persona. ¿Lo ha manifestado verbalmente él?.
Parece que no, porque habla de actitud, algo muy íntimo, y que
depende mucho de cómo sea interpretado por la persona que juzga.
De esto sabemos un poco, y recomendamos ojear
cómo un maltratador percibe al maltratado según alguien que sí
es una autoridad reconocida en cuestiones de maltrato: D. José
Luis González de Rivera.
Habla de cómo el acosador percibe la autenticidad del
acosado como desprecio por la autoridad. Las
palabras están tomadas de su
libro de maltrato psicológico. También habla de la relación
del maltrato psicológico con las estructuras de poder.
Es importante dos cosas: saber que el desprecio no es
observable, sino perceptible, y que esa percepción puede
responder a un grado elevado de autenticidad del sujeto a quien se
le achaca esa actitud de desprecio y que tradicionalmente no está
bien vista por quien ejerce el poder. Así pues S.S., sería
necesario averiguar de esa frase, que realidad provoca esa
percepción, y saber que condicionamientos de su mente, de sus
valores, de sus creencias, le lleva a percibir esa realidad de
Manuel como desprecio a la Justicia. Esto nos lleva a algo
importante: El contenido real de una frase no es siempre
lo que parece, y dice mucho acerca del que la escribe, muchas
cosas que ni la propia persona que escribe tiene por qué ser
consciente.
Manuel, no sabemos si tienes un problema con tu
autenticidad, o de otra índole, pero creemos no equivocarnos si
decimos que tienes un problema con su señoría. En cualquier
caso, está claro que dicho juez tiene el poder de decidir lo que
entienda en conciencia que es mejor para tus hijas, aunque no hay
garantía alguna de que acierte, peso a lo cual tiene ese poder.
Independientemente de eso, si fueras una persona auténtica, porque
eso es bueno para tu desarrollo personal y para todo aquel que te
rodee, no deberías de dejar de serlo, porque eso forma parte de tu
esencia como persona, y eso está por encima de cualquier derecho,
de cualquier ley, de cualquier sentencia: es cuestión de Derecho
Natural.
- ... "se infiere", "se
acuerda". Estas palabras son como virus de la comunicación,
pequeñitos y reveladores de lo que ocurre en su presencia. Que yo
sepa, aquí sólo infiere o acuerda el Juez, ¿Por qué pasa a "se"?.
Hay una técnica para apreciar la veracidad de un testimonio y dice
que las personas que fabulan, tienden a evitar el uso de la
primera persona, y dice que es porque así se ven (ellos mismos)
menos implicados en la fabulación. No sabemos bien lo que pasa con
el "se infiere" o "se acuerda", pero si confesamos que nos llama
la atención, porque no entendemos que diga "yo infiero" o "yo
dispongo", con toda la carga de implicación personal que ello
conllevaría. Eso sí S.S.: no todo el mundo infiere lo que usted,
sobre todo los que tenemos conciencia de los riesgos de errar que
conlleva ese tipo de razonamiento.
- Y ¿qué me decís de esos "extraños
escritos" ?, además escritos por su dirección letrada.
Nos gustaría saber que tienen de extraños. ¿Quizás que no
coinciden con sus ideas?. Lo que parece claro es su
predisposición, pues dice extraños, y con ello, lo de justificar
lo injustificable, se podía intuir. Nos preguntamos si su derecho
de defensa está suficientemente garantizado por un Juez que fuera
de hacer valoraciones en el terreno de los hechos y de las
argumentaciones, hace valoraciones del tipo que aparecen en el
Auto. Es una duda basada en nuestro pequeño conocimiento de las
alucinaciones, y del efecto pigmalión, al que la mente humana no
puede sustraerse siempre suficientemente, y que determina más de
lo deseable no sólo l forma de pensar del ser humano, sino su
forma de ser, y de vivir.
- Cuando SS. habla de "la intromisión
continua del padre para dificultar", no podemos por menos que
abrir los ojos, porque, ¡claro!, usted es capaz de apreciar la
continuidad. Debe de entender que los que nos movemos en otros
ámbitos del conocimiento, como máximo podamos apreciar hechos que
se repiten, nunca de forma continua, porque eso lleva una sucesión
innumerable, e infinita, de intervalos de tiempo, y toda la
atención, incluso más allá de lo posible, con lo que tenemos la
convicción de que por muy continuas que sean las cosas, la
experiencia humana sólo puede aspirar a certificar repetición
quizás en cantidades muy grandes de muestras discretas de esa
continuo. Y es que además ni si quiera el mar es continuo., porque
en el mundo de la materia, la continuidad no existe. ¿Será Manuel
un caso singular en la historia de la ciencia?. ¡Quién sabe!.
Lo que sí parece claro es que la palabra intromisión es una
término que refleja más una intencionalidad que una realidad
observable por los sentidos conocidos: gusto, tacto, olfato, oído,
vista. Porque una persona puede que quiera (intencionalidad)
participar, influir, saber ... cosas que supongo que todo padre
querrá hacer con sus hijos, siempre y cuando sea un buen padre.
Ahora bien eso de entrometerse, lleva implícito una apreciación de
ilicitud en querer saber, o influir, de la que nada se dice ...
Lo de "dificultar", me temo también que esa palabra lleva una
cierta carga de intencionalidad, porque hará ciertas cosas y es el
ojo del observador el que le asigna la carga de intencionalidad.
En este sentido hemos de decir, que la intencionalidad es
imposible de observar por los sentidos, y que no puede ser otra
cosa que una percepción del que observa, y que nadie puede
garantizar que en realidad no sea una proyección, de la que los
psicólogos saben mucho, de las ideas de la persona que observa, en
el objeto observado. Así que su señoría, para saber en realidad lo
que hay detrás de esa afirmación, habría que hablar mucho con
usted, porque las cosas no son siempre lo que parecen, y las
palabras transmiten realidades que no siempre son las que se
pretenden narrar ...
- En cuanto al derecho de visitas del padre, nos
preguntamos por los derechos de la menor a visitar al padre, y
sobre todo a su derecho a tener una relación normal con el padre
que no puede tener por decisión judicial. ¿Qué pasaría si se las
decisiones tomadas no son buenas para ella?. ¿Estaríamos hablando
de Maltrato
Institucional?.
Cuando oigo hablar del bien supremo del menor, recuerdo a un
excelente profesor de estrategia del Instituto de Empresa
refiriéndose a las sinergias que todos los directivos dicen a los
accionistas que se producen, cuando estos directivos deciden
comprar empresas. Decía esta persona, que era bueno mencionarlas,
porque a veces nadie las conocía, ni si quiera ellos. Sería bueno
que se mencionasen de forma exhaustiva cómo se beneficia al menor
apartando a un progenitor de la vida de sus hijos .... Se puede
esconder tanta arbitrariedad detrás de la palabra "por el bien de
los menores", cuando no se menciona cómo. Un padre nos contaba
como su ex- cada vez que quería hacer algo que no le gustaba con
sus hijas, la acompañaba de la frase "por el bien de nuestras
hijas ...".
Bueno Manuel, no sabemos que está pasando en
realidad y no podemos apoyarte en lo que puedas estar haciendo,
aunque siempre estaremos con tu hija, ya que como te hemos dicho, no
podemos saber lo que pasa en la realidad. Lo que si sabemos es que
nos preocupa el lenguaje empleado en tu caso, porque vemos extrañas
habilidades de lectura de mente, de captación de intenciones, de
atributos extraños de tus escritos, que nos parecen más cerca de la
alucinación que a una posible realidad. Todo el mundo se extrañaría
si alguien alucina con los objetos, pero la alucinación de las
ideas, parece más asumible, y eso lo vemos como un peligro, y un
riesgo real.
Para finalizar, decir que nos llama la atención
que a un piloto, policía, o guardia civil, no se le suponga que está
en perfecto estado mental y físico para ejercer su profesión, y que
por ello tenga que pasar unos exámenes psicológicos y físicos muy
rigurosos, tanto que más de uno no puede llevar armas, o pilotar una
avión, por no pasarlas. En cambio un juez, o perito judicial, al
menos que nosotros sepamos, no tiene que demostrar, no ya
periódicamente, sino al entrar, ningún tipo de cordura, equilibrio
en las percepciones, ni estar libre de secuelas familiares, que
pueda proyectar en las personas que tienen que valorar
Nos llama la atención cuando se compara las
prácticas entre diferentes profesiones. En este sentido, y para que
veáis que no hablamos por hablar podemos poner el caso de dos
mujeres con las que ocurrió lo siguiente:
- Una de ellas, pareja del padre que nos comentó
la anécdota, defendía a la madre de las hijas de su pareja, que no
conocía de nada, y de la que su pareja le contaba cómo creía que
la madre maltrataba a sus hijos psicológicamente. Esta mujer
siempre acudía a ideas generales y a valoraciones para poner en
duda esas apreciaciones del padre y que se hacían dentro del nivel
de comunicación que se le supone a una pareja. El hombre no
entendía lo que ocurría, pues esa pareja ni era familiar, ni era
conocida, y se supone que debía ser su rival como mujer.
Todo se aclaró cuando un día la pareja le confesó que había
superado un problema que había tenido con su propia madre, la cual
le había echado en cara durante toda su infancia que le había
arruinado la vida a su madre por haberse quedado embarazada de
ella. Esta pareja para ganarse el perdón de su madre, adoptó un
papel de considerarse culpable de todos los problemas familiares
que habían y que eran muchos, y todos, padre, madre, hermanos, por
lo que parece, se aprovechaban de ello. Esa pareja, no fue madre
porque , siendo una excelente persona, pensaba que no era lo
suficientemente buena para serlo, y defendía de una forma
irracional a toda madre, hiciese lo que hiciese.
- Otra mujer, nos contaba otro compañero, cuyos
hijos sufrieron abusos sexuales no podía entender que hubiera
mujeres que pusiesen denuncias falsas de abusos sexuales, y estaba
convencida de que en realidad era una tapadera para ocultar la
verdad.
Sin duda la percepción de estas personas están
marcadas por sus propias experiencias, y lo que está claro es que si
supiesen muchas leyes, tanto que hubiesen llegado a ser jueces,
muchos ciudadanos tendrían hoy problemas, porque no hubieran tenido
que pasar ninguna prueba psicológica para detectar ni esta ni
ninguna otra patología, y más de un hombre sufriría las
consecuencias. Afortunadamente una es psicóloga de recursos humanos,
y no tienen que tocar ningún tema que tenga que ver con las
relaciones familiares, y la otra es una prestigiosa lingüista de la
lengua inglesa que da clases en la universidad, y esa situación que
vivió no le afecta para su trabajo, pero si a sus relaciones
personales, porque necesita una pareja un tanto especial que no
sufra ninguna persecución por parte de la madre de sus hijos.
Afortunadamente para todos ninguna es jueza que vea casos de familia.
Estos son los dramas de la vida, que a veces
presentan caminos un tanto tortuosos, pero no por ello menos reales.
Esperamos que la vida sea generosa con Manuel y
su familia, y que no sea excesivamente cruel con ninguno de sus
miembros.
- El 48 por ciento de los españoles
considera que la Administración de Justicia funciona "mal o muy
mal"
- El 30 por ciento considera que
"funciona peor que hace dos o tres años"
- Seis de cada diez ciudadanos
considera que la Justicia está anticuada
- Siete de cada diez consideran que es
muy lenta y que las sentencias no se ejecutan con eficacia
- Un 49 por ciento de la ciudadanía no
cree que los tribunales sean imparciales en su actuación
- El 54 por ciento de los españoles
creen que, a la hora de enjuiciar un caso y dictar sentencia,
"los jueces no suelen actuar con total independencia"
II Barómetro de la Justicia de la Fundación Wolters Kluwer.
El barómetro.
En prensa
¿Sabían los
encuestados que en España
se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el
lado oscuro
de la justicia española?.