Manuel y la alucinación

Manuel ha sufrido el horror lo que parce una alucinación del juez y de sus informadores

Dos terapeutas dicen en su informe solicitado por el juez, sobre Manuel:

... el padre insistiría más en utilizar a CC en su empeño de controlar al resto de la familia a la vez que sospechamos que intentaría contrarrestar los efectos de la terapia ...

Dice el Juzgado en un auto:

  1. ... ha seguido decidiendo no reconocer la Autoridad del Juez para resolver sobre la situación familiar y ha mantenido una actitud de absoluto desprecio a la Justicia ....
  2. ... por otro lado, de lo actuado, se infiere que la convivencia de la hija con el padre está siendo gravemente perjudicial para la menor.
  3. Frente a todo ello el Sr. Manuel se limita a presentar a través de su dirección letrada y representación procesal extraños escritos que pretende justificar lo injustificable y que han venido siendo admitidos por el Juzgador por un probable exceso de celo de respetar la garantía de su derecho de defensa.
  4. ... la intromisión continua del padre para dificultar la integración de la menor con la madre se acuerda que temporalmente quede suspendido el derecho de visitas del padre con la hija, así como el derecho a comunicar con las mismas ...

Manuel no es filipino ni vive en las Filipinas, ni en Nigeria, ni en ninguna república bananera, al menos vive en Salamanca, y ahora se enfrenta a un proceso judicial, y parece que en parte por la habilidad de unas personas en leer la mente:

  1. Las terapeutas han aprendido ¡tan bien! a leer la mente, que son capaces de saber ¡¡a ciencia cierta!! no lo que ha hecho D. Manuel, sino lo que va a hacer.
  2. El Sr. Juez "sabe" que D. Manuel no le reconoce la Autoridad. Nos gustaría saber a través de que sentido, o combinación de sentidos ha captado esa realidad. En cuanto a la autoridad, Sr. Juez, depende de lo que entendamos por autoridad. Que sepamos la autoridad se confiere o reconoce libremente por las personas, y el poder se otorga. Yo, y mucha gente reconocemos la autoridad de Einstein para observar los fenómenos físicos. Quizás usted tenga el poder de resolver una situación familiar, con más desconocimiento que conocimiento (está por demostrar lo que un juez puede acreditar en conocimientos de inculcación maliciosa, alienación parental, dinámica de maltrato .... etc.), y según Séneca, sólo sabía que no sabía nada, pero en cuanto autoridad reconocida en virtud de las habilidades intelectuales y conocimientos, son muchos los juristas que dudan de la licitud moral de lo que usted aconseja, que llega a imponer algo tan legítimo e íntimo como la comunicación padre - hija. Es más usted debería mirar lo que dice D. Ignacio Bolaños sobre el maltrato institucional, o los equipos psicosociales de Barcelona y Tarragona, por si usted mismo pudiera considerar que su actuación puede caer dentro de los parámetros que señalan.
  3. También nos llama la atención saber cómo se detecta, con qué instrumento científico, y con que tasa de error, el desprecio de una persona. ¿Lo ha manifestado verbalmente él?. Parece que no, porque habla de actitud, algo muy íntimo, y que depende mucho de cómo sea interpretado por la persona que juzga. De esto sabemos un poco, y recomendamos ojear cómo un maltratador percibe al maltratado según alguien que sí es una autoridad reconocida en cuestiones de maltrato: D. José Luis González de Rivera. Habla de cómo el acosador percibe la autenticidad del acosado como desprecio por la autoridad. Las palabras están tomadas de su libro de maltrato psicológico. También habla de la relación del maltrato psicológico con las estructuras de poder.
    Es importante dos cosas: saber que el desprecio no es observable, sino perceptible, y que esa percepción puede responder a un grado elevado de autenticidad del sujeto a quien se le achaca esa actitud de desprecio y que tradicionalmente no está bien vista por quien ejerce el poder. Así pues S.S., sería necesario averiguar de esa frase, que realidad provoca esa percepción, y saber que condicionamientos de su mente, de sus valores, de sus creencias, le lleva a percibir esa realidad de Manuel como desprecio a la Justicia. Esto nos lleva a algo importante: El contenido real de una frase no es siempre lo que parece, y dice mucho acerca del que la escribe, muchas cosas que ni la propia persona que escribe tiene por qué ser consciente.
    Manuel, no sabemos si tienes un problema con tu autenticidad, o de otra índole, pero creemos no equivocarnos si decimos que tienes un problema con su señoría. En cualquier caso, está claro que dicho juez tiene el poder de decidir lo que entienda en conciencia que es mejor para tus hijas, aunque no hay garantía alguna de que acierte, peso a lo cual tiene ese poder. Independientemente de eso, si fueras una persona auténtica, porque eso es bueno para tu desarrollo personal y para todo aquel que te rodee, no deberías de dejar de serlo, porque eso forma parte de tu esencia como persona, y eso está por encima de cualquier derecho, de cualquier ley, de cualquier sentencia: es cuestión de Derecho Natural.
  4. ... "se infiere", "se acuerda". Estas palabras son como virus de la comunicación, pequeñitos y reveladores de lo que ocurre en su presencia. Que yo sepa, aquí sólo infiere o acuerda el Juez, ¿Por qué pasa a "se"?. Hay una técnica para apreciar la veracidad de un testimonio y dice que las personas que fabulan, tienden a evitar el uso de la primera persona, y dice que es porque así se ven (ellos mismos) menos implicados en la fabulación. No sabemos bien lo que pasa con el "se infiere" o "se acuerda", pero si confesamos que nos llama la atención, porque no entendemos que diga "yo infiero" o "yo dispongo", con toda la carga de implicación personal que ello conllevaría. Eso sí S.S.: no todo el mundo infiere lo que usted, sobre todo los que tenemos conciencia de los riesgos de errar que conlleva ese tipo de razonamiento.
  5. Y ¿qué me decís de esos "extraños escritos" ?, además escritos por su dirección letrada.
    Nos gustaría saber que tienen de extraños. ¿Quizás que no coinciden con sus ideas?. Lo que parece claro es su predisposición, pues dice extraños, y con ello, lo de justificar lo injustificable, se podía intuir. Nos preguntamos si su derecho de defensa está suficientemente garantizado por un Juez que fuera de hacer valoraciones en el terreno de los hechos y de las argumentaciones, hace valoraciones del tipo que aparecen en el Auto. Es una duda basada en nuestro pequeño conocimiento de las alucinaciones, y del efecto pigmalión, al que la mente humana no puede sustraerse siempre suficientemente, y que determina más de lo deseable no sólo l forma de pensar del ser humano, sino su forma de ser, y de vivir.
  6. Cuando SS. habla de "la intromisión continua del padre para dificultar", no podemos por menos que abrir los ojos, porque, ¡claro!, usted es capaz de apreciar la continuidad. Debe de entender que los que nos movemos en otros ámbitos del conocimiento, como máximo podamos apreciar hechos que se repiten, nunca de forma continua, porque eso lleva una sucesión innumerable, e infinita, de intervalos de tiempo, y toda la atención, incluso más allá de lo posible, con lo que tenemos la convicción de que por muy continuas que sean las cosas, la experiencia humana sólo puede aspirar a certificar repetición quizás en cantidades muy grandes de muestras discretas de esa continuo. Y es que además ni si quiera el mar es continuo., porque en el mundo de la materia, la continuidad no existe. ¿Será Manuel un caso singular en la historia de la ciencia?. ¡Quién sabe!.
    Lo que sí parece claro es que la palabra intromisión es una término que refleja más una intencionalidad que una realidad observable por los sentidos conocidos: gusto, tacto, olfato, oído, vista. Porque una persona puede que quiera (intencionalidad) participar, influir, saber ... cosas que supongo que todo padre querrá hacer con sus hijos, siempre y cuando sea un buen padre. Ahora bien eso de entrometerse, lleva implícito una apreciación de ilicitud en querer saber, o influir, de la que nada se dice ...
    Lo de "dificultar", me temo también que esa palabra lleva una cierta carga de intencionalidad, porque hará ciertas cosas y es el ojo del observador el que le asigna la carga de intencionalidad.
    En este sentido hemos de decir, que la intencionalidad es imposible de observar por los sentidos, y que no puede ser otra cosa que una percepción del que observa, y que nadie puede garantizar que en realidad no sea una proyección, de la que los psicólogos saben mucho, de las ideas de la persona que observa, en el objeto observado. Así que su señoría, para saber en realidad lo que hay detrás de esa afirmación, habría que hablar mucho con usted, porque las cosas no son siempre lo que parecen, y las palabras transmiten realidades que no siempre son las que se pretenden narrar ...
  7. En cuanto al derecho de visitas del padre, nos preguntamos por los derechos de la menor a visitar al padre, y sobre todo a su derecho a tener una relación normal con el padre que no puede tener por decisión judicial. ¿Qué pasaría si se las decisiones tomadas no son buenas para ella?. ¿Estaríamos hablando de Maltrato Institucional?.
    Cuando oigo hablar del bien supremo del menor, recuerdo a un excelente profesor de estrategia del Instituto de Empresa refiriéndose a las sinergias que todos los directivos dicen a los accionistas que se producen, cuando estos directivos deciden comprar empresas. Decía esta persona, que era bueno mencionarlas, porque a veces nadie las conocía, ni si quiera ellos. Sería bueno que se mencionasen de forma exhaustiva cómo se beneficia al menor apartando a un progenitor de la vida de sus hijos .... Se puede esconder tanta arbitrariedad detrás de la palabra "por el bien de los menores", cuando no se menciona cómo. Un padre nos contaba como su ex- cada vez que quería hacer algo que no le gustaba con sus hijas, la acompañaba de la frase "por el bien de nuestras hijas ...".

Bueno Manuel, no sabemos que está pasando en realidad y no podemos apoyarte en lo que puedas estar haciendo, aunque siempre estaremos con tu hija, ya que como te hemos dicho, no podemos saber lo que pasa en la realidad. Lo que si sabemos es que nos preocupa el lenguaje empleado en tu caso, porque vemos extrañas habilidades de lectura de mente, de captación de intenciones, de atributos extraños de tus escritos, que nos parecen más cerca de la alucinación que a una posible realidad. Todo el mundo se extrañaría si alguien alucina con los objetos, pero la alucinación de las ideas, parece más asumible, y eso lo vemos como un peligro, y un riesgo real.

Para finalizar, decir que nos llama la atención que a un piloto, policía, o guardia civil, no se le suponga que está en perfecto estado mental y físico para ejercer su profesión, y que por ello tenga que pasar unos exámenes psicológicos y físicos muy rigurosos, tanto que más de uno no puede llevar armas, o pilotar una avión, por no pasarlas. En cambio un juez, o perito judicial, al menos que nosotros sepamos, no tiene que demostrar, no ya periódicamente, sino al entrar, ningún tipo de cordura, equilibrio en las percepciones, ni estar libre de secuelas familiares, que pueda proyectar en las personas que tienen que valorar

Nos llama la atención cuando se compara las prácticas entre diferentes profesiones. En este sentido, y para que veáis que no hablamos por hablar podemos poner el caso de dos mujeres con las que ocurrió lo siguiente:

  • Una de ellas, pareja del padre que nos comentó la anécdota, defendía a la madre de las hijas de su pareja, que no conocía de nada, y de la que su pareja le contaba cómo creía que la madre maltrataba a sus hijos psicológicamente. Esta mujer siempre acudía a ideas generales y a valoraciones para poner en duda esas apreciaciones del padre y que se hacían dentro del nivel de comunicación que se le supone a una pareja. El hombre no entendía lo que ocurría, pues esa pareja ni era familiar, ni era conocida, y se supone que debía ser su rival como mujer.
    Todo se aclaró cuando un día la pareja le confesó que había superado un problema que había tenido con su propia madre, la cual le había echado en cara durante toda su infancia que le había arruinado la vida a su madre por haberse quedado embarazada de ella. Esta pareja para ganarse el perdón de su madre, adoptó un papel de considerarse culpable de todos los problemas familiares que habían y que eran muchos, y todos, padre, madre, hermanos, por lo que parece, se aprovechaban de ello. Esa pareja, no fue madre porque , siendo una excelente persona, pensaba que no era lo suficientemente buena para serlo, y defendía de una forma irracional a toda madre, hiciese lo que hiciese.
  • Otra mujer, nos contaba otro compañero, cuyos hijos sufrieron abusos sexuales no podía entender que hubiera mujeres que pusiesen denuncias falsas de abusos sexuales, y estaba convencida de que en realidad era una tapadera para ocultar la verdad.

Sin duda la percepción de estas personas están marcadas por sus propias experiencias, y lo que está claro es que si supiesen muchas leyes, tanto que hubiesen llegado a ser jueces, muchos ciudadanos tendrían hoy problemas, porque no hubieran tenido que pasar ninguna prueba psicológica para detectar ni esta ni ninguna otra patología, y más de un hombre sufriría las consecuencias. Afortunadamente una es psicóloga de recursos humanos, y no tienen que tocar ningún tema que tenga que ver con las relaciones familiares, y la otra es una prestigiosa lingüista de la lengua inglesa que da clases en la universidad, y esa situación que vivió no le afecta para su trabajo, pero si a sus relaciones personales, porque necesita una pareja un tanto especial que no sufra ninguna persecución por parte de la madre de sus hijos. Afortunadamente para todos ninguna es jueza que vea casos de familia.

Estos son los dramas de la vida, que a veces presentan caminos un tanto tortuosos, pero no por ello menos reales.

Esperamos que la vida sea generosa con Manuel y su familia, y que no sea excesivamente cruel con ninguno de sus miembros.

  • El 48 por ciento de los españoles considera que la Administración de Justicia funciona "mal o muy mal"
  • El 30 por ciento considera que "funciona peor que hace dos o tres años"
  • Seis de cada diez ciudadanos considera que la Justicia está anticuada
  • Siete de cada diez consideran que es muy lenta y que las sentencias no se ejecutan con eficacia
  • Un 49 por ciento de la ciudadanía no cree que los tribunales sean imparciales en su actuación
  • El 54 por ciento de los españoles creen que, a la hora de enjuiciar un caso y dictar sentencia, "los jueces no suelen actuar con total independencia"

II Barómetro de la Justicia de la Fundación Wolters Kluwer. El barómetro. En prensa

¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.