Defensor del Pueblo
S
Presentamos al Defensor de pueblo nuestra queja para solicitar la inconstitucionaldiad de la ley de divorcio, por atentar contra los derechos fundamentales de nuestros hijos.
Nos la han rechazado por llegar 3 días tarde, aunque un miembro de nuestra organización presentó una por su cuenta a la que no llegó tarde, y lo que le dijeron, es que el caso era muy puntual para que fuese inconstitucional. La verdad es que con ese nombre y con su actuación, nos preguntamos si los padres que tenemos problemas con ver a nuestros hijos, y esos hijos, somos parte del pueblo. Quizás no.
No obstante, y para que no se olvide nunca el Ilmo. Sr. Múgica le recordaremos lo que dice el preámbulo de la ley:
En el antiguo modelo de la separación-sanción, la culpabilidad del cónyuge justificaba que éste quedase alejado de la prole. Al amparo de la Ley 30/1981, de 7 de julio, de modo objetivamente incomprensible, se ha desarrollado una práctica coherente con el modelo pretérito, que materialmente ha impedido en muchos casos que, tras la separación o el divorcio, los hijos continúen teniendo una relación fluida con ambos progenitores. La consecuencia de esta práctica ha sido que los hijos sufran innecesariamente un perjuicio que puede evitarse.
Así pues, cualquier medida que imponga trabas o dificultades a la relación de un progenitor con sus descendientes debe encontrarse amparada en serios motivos, y ha de tener por justificación su protección ante un mal cierto, o la mejor realización de su beneficio e interés.
Así es señor Múgica, la ley que se aprueba es más inconstitucional que la anterior, porque consagra, negro sobre blanco, una práctica perversa, y es que un grupo de mujeres divorciadas, a través del ejercicio de la prestigiosa política, puedan entorpecer el ejercicio de la custodia compartida hasta que el padre se pliegue a las exigencias de la madre, y así "poder compensar las diferencias de poder entre hombre y mujer", pisoteando así el bien supremo del menor, que tan en vano se usa.
Os invitamos a todos a que la hagáis llegar vuestas quejas por Internet en la Página del Defensor del Pueblo. Es cómodo, y creo que el que quiera hacer algo por resolver la situación, puede hacerlo sin levantarse del PC, así que ¡no tenéis excusa!.
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria,
incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder
excesivo.
Demoscopia 1995. El País
Última actualización: 04.03.2007