La Inquisición y sus métodos.
Algunos creíamos que los métodos de la Inquisición era algo del pasado, pero no es así. La Administración de justicia ha encontrado la forma de incorporar algunos de sus métodos en el presente. Antes se perseguían herejes, hoy se persiguen maltratadores. En ambos casos los adjetivos colocados a las personas prevalecían sobre sus hechos. La persecución de oficio, también.
Una injusticia hecha al individuo es una amenaza hecha a toda la sociedad. Montesquieu
El derecho inquisitorial se caracterizaba por la "búsqueda" constante de herejes en los pueblos, a los que acudan los santos inquisidores.
Estos abrían un período de gracia, por el que se confesaba de sus pecados, tenía penas "menores".
Los ciudadanos de los pueblos, eran requeridos para que delataran a los herejes, aunque para ir contra un denunciado hacía falta solidez de pruebas, y coincidencia de denuncias.
La tortura era un instrumento comúnmente usado para averiguar la verdad. Parece que carecían de la capacidad de leer el pensamiento, como parecen tener muchos de nuestros jueces ahora, y para obtener las confesiones acudían a la tortura.
Este un sumario muy breve, pero si queréis mas información nada mejor que leer este texto completo sobre el derecho procesal inquisidor.
Si os fijáis el paralelismo es terrible con el tema de género. Ahora se incita incluso a la delación del maltratador, argumentando la ayuda a la pobre víctima, salvo que los inquisidores, parecían mucho más rigurosos con las denuncias falsas, ya que si se descubría la falsedad de la denuncia se les castigaba ejemplarmente.
Por otro lado, y a pesar de que se han tomado alguna medida como es el derecho a no declararse culpable, para evitar precisamente el uso de la tortura para obtener confesiones de culpabilidad, los métodos inquisidores no están desterrados del derecho español, que se permite tener jueces como ocurre en el Juzgado de Instrucción Nº 49 de Madrid, que se permite el lujo de instar a abrir una investigación por denuncia falsa a un hombre, a raíz de la declaración de la ex- en un juicio de faltas, sin que hubiera sentencia firme, sin que hubiera procedimiento abierto por dicha denuncia, y sin que hubiera denuncia, y todo ello sin que ni el fiscal ni la contraparte, hubieran pedido nada. Vamos una especia de inquisidora campa tan tranquila por los juzgados españoles en compañía de no se sabe cuantos más.
Esta es una sentencia donde nos avisa de que los procesos inquisitoriales no son tan del pasado como nos gustaría.
El proceso de Galileo es un buen ejemplo de las miserias inquisitoriales Esta es su vida y la abjuración de la vergüenza. Las víctimas inquisitoriales de hoy, son los acusados en falso por violación de sus hijos en causas de divorcio.
¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.