La opinión de un Juez y la imparcialidad
El juez Navarro habla de presiones del Consejo General del Poder Judicial para que pongan órdenes de alejamiento. Esto podría afectar a la falta de apariencia de imparcialidad e independencia de los jueces.
El Periódico - edición impresa TEMA DEL DÍA LA VIOLENCIA SEXISTA // CONTROVERSIA JUDICIAL >> ENTREVISTA // EDUARDO NAVARRO, JUEZ
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"Dar todas las órdenes de protección es aberrante"
MONTSE MARTÍNEZ BARCELONA PROFESIÓN TITULAR DEL JUZGADO DE INSTRUCCIÓN 32 DE BARCELONA EDAD 43 AÑOS
LUGAR DE NACIMIENTO CALATAYUD
TRAYECTORIA PROFESIONAL HA TRABAJADO 15 AÑOS EN JUZGADOS
Sabe que hablar de según que temas genera más penas que alegrías. Sobre todo, siendo juez. Pero quiere brindar un capotazo a la decana de los jueces de Barcelona, María Sanahuja. Por su valentía al plantear un secreto a voces entre los profesionales: el uso abusivo de las denuncias de maltrato para obtener los beneficios inmediatos de las medidas de protección.
—¿En su día a día,
constata casos de mujeres que acuden a denunciar maltrato sin
fundamento?
--Sí, hay peticiones de órdenes de protección
donde no existe riesgo objetivo para la mujer, en ocasiones incluso
donde los indicios de delito son muy débiles. La utilización de las
órdenes de protección no siempre se hace con las finalidades para
las que está pensada. Pero el problema no es que algunas órdenes de
protección no estén fundamentadas, el problema es que los jueces las
otorguen.
—¿Usted las deniega?
--Sí. Cuando entiendo o bien que no había indicios
suficientes de delito o, en ocasiones, a pesar de la existencia de
esos indicios, no me queda acreditada una situación de riesgo para
esa persona.
—¿Cree que hay compañeros suyos que no
actúan de la misma forma?
--Creo que los jueces, y quiero hablar en términos genéricos,
ante la duda a veces poco razonable, tendemos a otorgar la orden de
protección. El criterio no debería ser ése. Lo que se está acordando
son medidas no sólo de protección de la víctima sino que afectan a
los derechos constitucionales del denunciado.
—¿Pediría más valentía?
--No es un problema de valentía. Lo que
hay que pedir al juez es que actúe profesionalmente y que
sus decisiones no estén nunca viciadas por presiones, ni
del entorno mediático, ni de instituciones. Ahora, en torno
a la violencia doméstica, el juez padece una doble presión, una
mediática y otra del Consejo General del Poder Judicial.
El juez que dicta una orden de protección entendiendo que no se dan
las circunstancias que exige la propia ley, aparte de una
injusticia está cometiendo un delito de prevaricación, así
de claro. Hay jueces dando todas las órdenes de protección
para evitarse problemas. Son malos jueces y
están prevaricando. Hay juzgados que dan el 100% de órdenes de
protección, y eso no puede ser. Dar todas las órdenes de
protección es aberrante.
—¿Qué pasa si luego la mujer es agredida?
--Ése es un riesgo con el que tenemos que contar
los jueces. Es decir, no podemos dejar de lado esa responsabilidad
porque forma parte de nuestro trabajo. Lo que no puede pretender un
juez es aplicar una justicia de tipo preventivo.
—¿Y qué papel desempeñan los abogados?
--Ningún caso de los que he visto, en los que he denegado la orden de
protección, había sido idea de la mujer. Siempre estaban asesoradas
legalmente y se encontraban inmersas en un proceso de separación
matrimonial.
Noticia publicada en la página 004 de la edición de Sábado, 5 de junio de 2004 de El Periódico - edición impresa.
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria,
incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder
excesivo.
Demoscopia 1995. El País
Última actualización: 17.10.2007