Formación de jueces
Aquí se pone en evidencia lo que puede dar lugar a un sesgo perjudicial para el interés de los menores en el tratamiento judicial de sus vidas
Delia Jiménez
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
La fundadora de la ´Asociación de Ayuda a Hijos de Progenitores
Separados´, Paola González, aclara que este colectivo, que ya cuenta
con 30 padres y madres afectados, surge con un afán constructivo y
con el propósito de evitar, en la medida de lo posible, "el dolor y
la impotencia que genera en los menores este tipo de situaciones".
González critica la falta de recursos y la ineficacia demostrada por
los órganos judiciales y por otras administraciones con competencias
en materia de familia.
- ¿Cuándo surge la
necesidad de poner en funcionamiento una asociación de estas
características y con qué propósito?
- Los mejores términos que pueden definir la necesidad de poner en
marcha esta asociación son el dolor y la indefensión de la situación
actual en relación a los hijos de padres separados. Es un
sufrimiento tanto para los hijos como para aquellos progenitores,
quiero decir padres y madres porque esto no es una guerra de sexos.
Como decía es un dolor que precisa de actitudes que se están tomando
en la actualidad desde los servicios públicos tanto desde la
Dirección General del Menor y la Familia, que brilla por su total
ausencia en estos casos; desde la Administración de Justicia donde
no existe una especialización de protección familiar, hay juzgados
de familia pero no cuentan con profesionales especializados. En este
momento hay una propuesta en el Congreso de los Diputados a favor de
una jurisdicción familiar que lleva un año tratándose y el grupo de
gobierno se está oponiendo a que exista una especialización en este
sentido. Los niños soportan un dolor enorme provocado por los
conflictos entre sus padres, por las dificultades de contacto, se
desarrollan personalidades que no son las más adecuadas, se pierden
los valores, se desarrolla una conciencia de indefensión absoluta en
el menor. Es falso que la administración de justicia haga justicia.
La frase preferida de muchos abogados es si vienes buscando justicia
aquí no la vas a encontrar y eso es lamentable. Además, en la figura
del recurso judicial parece que todo vale. En definitiva, hay una
falta de formación que lleva a las sentencias más absurdas y
ridículas. Otro factor importante es el tiempo cuando se lucha por
los intereses de un niño y se empieza cuando el menor tiene cuatro
años y se acaba el procedimiento con diez años. Desde esta
asociación perseguimos conciliar un punto donde se vele por los
derechos de los niños. Nuestra dirección es
paolaggl&telefonica.net.
- ¿Según usted qué perfil especial habría que exigir a los
jueces de familia?
- Un juez de familia tendría que tener una serie de características.
En primer lugar tendrían que ser sometidos a unas pruebas
psicotécnicas, como se hace con otros profesionales para ver si
están capacitados para afrontar ese trabajo. No se trata de
descartar locuras o no sino que se trata de ver si tienen una serie
de aptitudes. Un juez de familia debe reunir en su perfil una
capacidad importante para analizar un problema, actitud verbal,
operativizar y mediación. Además, los jueces no se forman en
psicología específica y, sin embargo, interpretan informes
psicológicos. No saben diferenciar en su formación si un informe
psicológico está bien o mal hecho, no se saben integrar determinadas
pruebas. Hay jueces de familia que hacen muy bien su trabajo, pero
ni la formación actual de la judicatura ni la escuela judicial
capacitan. Lo mismo ocurre con los fiscales.
- La pericial psicológica suele resultar de gran peso en las
decisiones judiciales en los conflictos familiares. ¿Cree que se
dispone de los recursos adecuados en este sentido en los juzgados de
la Isla?
- En este momento a nivel general puede decirse que no existe un
protocolo único de evaluación de los casos de menores. Ya es hora
que un Consejo Nacional de Psicólogos se posicione de una vez para
unificar criterios en este tipo de evaluaciones. Si hacemos un
recorrido por los gabinetes psicosociales del juzgado vemos que los
procedimientos son distintos. Por ejemplo, en sólo uno de los dos
gabinetes psicosociales de los juzgados de familia de Las Palmas de
Gran Canaria se está siguiendo un procedimiento adecuado, pero no en
el otro.
- ¿Piensa que la legislación actual defiende debidamente el
interés del menor en los casos de ruptura familiar?
- La falta de formación de los jueces puede dificultar la
interpretación de la ley en el interés del menor. Es verdad que hay
una ausencia que no protege el interés del menor en la Ley de
Protección Jurídica del Menor, donde no se alude para nada a los
derechos de los hijos de padres separados. Tampoco se dice nada en
la ley del divorcio, 24 años después de su aprobación. Donde más se
ha hablado es en la nueva reforma del Código Civil con la custodia
compartida, pero tampoco es una adecuada reforma porque la custodia
compartida sólo se puede alcanzar si existe mutuo acuerdo entre las
partes. Es decir, que dos personas que hasta hace 15 días hacían
todo conjunto, de repente el padre o la madre pasan a tener una
participación de visita. Una custodia compartida debe ser entendida
como una responsabilidad compartida.
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria,
incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder
excesivo.
Demoscopia 1995. El País
Última actualización: 04.03.2007