Ingeniería psicosocial
Una propuesta de lo que podía ser un modelo de Ingeniería Social encaminada a destruir el concepto de familia tradicional, en la que el hombre carce de papel en el momento en que adquiere la mayoría de edad
Con la información que tenemos, podemos proponer un modelo de Ingeniería Psicosocial con una finalidad concreta y que abarca a las reformas legales, la política, la prensa, asociaciones feministas, psicólogos fiscales y jueces al servicio de sus objetivos, en la que se usan a los niños como herramienta para conseguir sus fines, con mucho dinero a su servicio en forma de subvenciones y con una finalidad concreta: dar más poder a la mujer.
En cuanto a las leyes, tenemos la ley de violencia de género, que en su preámbulo primero habla de una idea fundamentalista de género que es la causante de toda forma de violencia:
… tiene por objeto actuar contra la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia.
Parece que es clara, y lo cierto es que se aplica a todos los supuestos de familia entre hombre y mujer, con lo que se está admitiendo la idea fundamentalista de que no puede haber un brote de violencia fruto de la temperatura del momento, sin mayor trascendencia.
Esta idea fundamentalista recogida por la ley, es transmitida por los medios de comunicación a la sociedad. Para asegurarse de eso tenemos dos joyas totalitarias:
Seleccionar cuidadosamente las fuentes informativas, desechando aquellas que pudieran inducir a explicar la violencia como consecuencia del deterioro de la relación sentimental o de un arrebato puntual.
Que es una instrucción para mentir sesgando, es decir, omitiendo todo aquello que pueda ir contra la idea fundamentalista de género e introduciendo ideas que la refuerce: todo acto de violencia del hombre contra la mujer, además de ser unidireccional, el 100% de las veces, es debido a la relación de dominio del hombre sobre la mujer en el 100% de los casos.
Existen organizaciones encargadas de ir ejecutando la estrategia paso a paso, en el sentido correcto de la palabra y que actúan en todos los elementos claves de esta trama fundamentalista de género. En estas organizaciones, parece ser que hay jueces, según las palabras de la presidenta de Themis.
Desde el CGPJ, se da una cobertura a esta políticapresionando (presuntamente) a los jueces independientes, para que pongan ordenes de alejamiento, interpretando, sin datos objetivos que lo sustente, que las mujeres denuncian más porque la mujer ha perdido el miedo a denunciar, despreciando la realidad de las denuncias falsas, que el ministro de Justicia reconoce, aunque sólo sea una mínima parte, aunque considera como coste razonable.
Se reparten dinero y se dan subvenciones en función de las denuncias (que no de las condenas) por maltrato, de forma que cuanto más denuncias o más mujeres que "se sienten" maltratadas, más dinero. Para aumentar ese sentimiento de maltrato y para que se pongan más denuncias, la Comunidad Autónoma de Murcia ha editado un panfleto propagandístico con una herramienta diagnóstica de pretendido carácter psicológico, que no es más que basura, para ayudar a hacer creer a la mujer que así lo desee a sentirse maltratada.
El CGPJ, también se dedica a mal formar a los jueces en temas de género. Les habla muy mal sobre la custodia compartida, y son bastante laxos a la hora de exigir el cumplimiento de la CE, amparándose en el artículo 117.3 de la Constitución Española, aunque olvidándose del 117.2 de la misma y del artículo 5 de la LOPJ, así como del 417.1, que contemplan la obligación de interpretar las leyes según la CE, considerándolo sanción grave si no lo cumplen.
Por otro lado tenemos los equipos psicosociales, que como sabéis no están respaldados por los colegios profesionales, al menos todos. Tampoco se les exige la debida cualificación, y carecen de cobertura legal en su creación, lo que les convierte en una especia de presuntos intrusos, cuyo trabajo carece de garantías de cientifidad, y por lo tanto no pueden formar parte de un proceso judicial, al que constitucionalmente se le supone debe cumplir con todas las garantías procesales. Estos equipos, tienen una praxis dudosa, y se utilizan presuntamente para dar custodias a las madres, o a hombres con poder, sobre todo si pueden influir en subvenciones que afecten a movimientos feministas de género, que no de igualdad.
En definitiva, que si pensáis que hay un complot de género tendente a criminalizaros de una forma falsa e injusta, en esta página tenéis material suficiente en el que fundar vuestros temores.
No olvidéis que tenéis material suficiente para defenderos, aunque para eso necesitaréis más tiempo que para conseguir una condena injusta, y sobre todo un abogado que sepa de estas cosas, y dinero .... ya que la víctima masculina de género tiene pocos derechos y anda con desventajas claras ....
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria,
incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder
excesivo.
Demoscopia 1995. El País
Última actualización: 04.03.2007