Juan Carlos: acusado y absuelto. Más de un año sin ver a su hijo

La historia de un padre que no pudo ve a su hijo durante más de un año por una denuncia falsa

Juan Carlos es un padre que se divorció, con un hijo al que adora y es correspondido por su hijo. A la madre esto no le gustaba, y decidió ir enterándose de cosas que le pasaban a su hijo, siempre sin la "intención de dañar al padre". Ayudada por instituciones públicas o próximas a la Administración, presentó al Juez un caso claro de abusos sexuales, del que ha sido absuelto con toda rotundidad, y en un tiempo que a nosotros nos parece cortísimo para lo que se estila: año y medio. Durante este año y medio ha vivido un calvario que le ha afectado a su salud, y lo que es peor para el, sin poder mantener una relación normal padre - hijo, y de este tiempo, nueve meses sin poder verse. Todo por una denuncia de abuso sexual del que ha sido absuelto, que ha sido posible por una cadena de actuaciones de profesionales, que se han limitado a vestir de ciencia las manifestaciones interesadas de la madre.

Queremos decir que sobre estos temas hay un documento de carácter científico sobre la detección de abusos sexuales en menores, y que nos gustaría se siguiese con rigor, para evitar "falsos positivos". Este documento se titula Practice Parameters for the Forensic Evaluation of Children and Adolescents who may have been Physically or Sexually Abused. Esta es una guía publicada por American Academy of Child and Adolescent Psychiatry que tiene carácter científico porque responde a un muy amplio consenso sobre este tipo de cuestiones, lo que legalmente le confiere valor científico.

La clave de estos casos, está en averiguar la verdad de los hechos y saber si el menor ha sufrido realmente los abusos que se denuncian o si, por el contrario, como es usual en los casos de divorcio contenciosos, se están haciendo falsas alegaciones por las razones y métodos (programación y lavado de cerebro) que se estudian en el libro Children Held Hostage. Hay que tener muy claro que el abuso sexual es una forma de maltrato abominable contra el menor que una mente perversa comete contra un indefenso menor. Una denuncia de la que resulta absuelto y que conlleva la separación progenitor - hijo es otra forma de maltrato tan abominable como la primera que la perpetra el denunciante, con la ayuda de la Justicia, y de psicólogos o psiquiatras, como ha sido el caso de Juan Carlos.

Las psicólogas Ruth Rodríguez Herrera y Laure González Guerrero del Centro V N firmaron el 29 de Septiembre de 2003 en el que dicen entre otras cosas que el hijo presenta una alta resistencia a la sugestionabilidad. Evidentemente no sabemos en que se basa para decirlo, pero el informe realizado en una prestigiosa institución, como en el del psicólogo forense del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), dicen todo lo contrario. El informe del Centro V N, dice además que no hay signos de manipulación de la madre ni signos de Alienación Parental, aunque lo cierto es que según se manifiesta en el informe del psicólogo forense del TSJ, se afirma que el menor llama a la pareja de su madre papá segundo. Curiosamente, esto de llamar padre a la pareja actual del progenitor, es un indicador de existencia de manipulación, según se indica en el libro Children Held Hostage. A pesar de que el informe aconseja la valoración del padre, el cual no se entera hasta la citación judicial de lo que está ocurriendo, aconseja sin más que se suspenda el contacto paterno-filial, además de que sea sometido el menor a una prueba sobre la credibilidad del testimonio. ¡El informe no aporta ningún hallazgo fiable de abuso sexual que no haya dicho la madre!. Nos hemos puesto en contacto con Dª V N para tratar de hablar del caso, y después de habernos invitado a una consulta con una de sus profesionales, cobrándome la visita, ¡claro!, y después de asegurarme que la situación Kafkiana no era un malentendido, sino que lo tenía muy claro, habiéndome dejado claro su falta de interés para analizar los posibles errores y en reparar las los posibles daños ocasionados. Dª V N: Si usted desea hacer algún comentario a lo aquí dicho envíenos un correo. Será atendida con toda la consideración y publicada en este página su respuesta, si así lo desea.

En ese informe dice:

En las entrevistas clínicas Doña. «Madre» muestra una actitud colaboradora, centra la atención en la recuperación de su hijo siguiendo las pautas que desde el Centro se le transmiten para reducir la sintomatología (miedos, retraimiento, lloros) manifiesta de «hijo» .No se detecta intención explicita ni implícita de alienar al padre sino más bien deseo de proteger al niño (todo interés lo deposita en la recuperación psicológica de su hijo, sin centrarse en el conflicto con su ex pareja, ni atacarle con o sin el niño delante)

... la resistencia a la sugestionabilidad de este y los no indicadores de manipulación en la madre ni de alienación parental, hacen que debamos resaltar la hipótesis de que el niño pueda estar sufriendo una situación de abuso sexual ...

Así de fácil y de chapuza es sembrar de dudas sobre el abuso infundado a un menor de abusos sexuales. Podéis ver la capacidad de leer la mente (intenciones) de la madre, que por cierto, !!andaba por allí de compras y pasó a saludarles, cuando de pronto se encontró con un abuso sexual!!. Es patético.

Sabemos como le decía la madre al menor lo que tenía que decirle a las psicólogas sobre su padre y los abusos sexuales, y los castigos que le esperaban si no lo hacía.

Julio Bronchal ha hecho un contrainforme y ha encontrado muchas cosas que el nunca haría, y ha dejado al padre el camino abierto para que pida una indemnización por daño moral, porque no ver a su hijo un año en condiciones es muy caro señores. Recuerden la sentencia de la AP de Sevilla

La prueba de credibilidad del testimonio mencionada, se realiza en una prestigiosa institución por dos psicólogas "con una experiencia muy mejorable", donde la prestigiosa psicóloga experta en maltrato infantil Sra. V N, casualmente realizaba ciertas funciones: Alicia García Alonso y Rocío García Quiralate. En este informe se dice que la madre no tiene intención (capacidad paranormal de leer la mente) alguna de alienar al padre, aunque eso sí manifiesta (la madre) según el mismo informe, que "el padre no se ocupa de la alimentación del hijo, ni de sus estudios, que muestra descuido con respecto a sus horarios (de dormir, comer ir al colegio o guardería)". También se "resfría y se enfría porque el padre le mete en un cuarto oscuro por las noches para que pase miedo, y este se escapa y se va a acostarse en el suelo donde el padre y su pareja son vistos realizar el acto sexual" por el niño, según relata el menor a la madre(eso sí, sólo a ella), sin percatarse las doctas psicólogas de que para saber muchas de estas extremos, la madre, debería haber estado en la casa del padre de forma más que habitual, y que por lo tanto era una narración de hechos que probablemente procedían de la imaginación de la madre. Por otro lado es conocido que un niño no habla del acto sexual, y que cuando pilla a sus padres, en tal situación, un menor de su edad, asocia esa situación a una pelea entre ellos. Esto se recoge hasta en las películas como es el caso de Daniel el Travieso, en la que Daniel cuenta a una vecina (con la cara cambiante de sorpresa a rubor) cómo sus padres se pelean los Sábados por la mañana, quitándose incluso la ropa .... Recomendamos a Alicia y Rocío que vean dicho película para que aprendan de una forma muy divertida más cosas sobre niños.

En este informe sí se afirma el alto grado de susceptionabilidad que tiene el menor, y donde dicen que NO se aprecia conducta sexual explícita del menor (a pesar de la afirmación de la madre). El testimonio da puntuaciones muy bajas de credibilidad, mayoría 0 y algún 1 y algún 2. Lo que contrasta además con el del psicólogo forense que puntúa con 0 incluso lo poco que puntuaban con 2 Alicia y Rocío.

Resulta curioso cómo a la luz de los resultados obtenidos, la valoración que da es de INDETERMINADO, argumentando la corta edad del menor. Lo que nos llama la atención es que este resultado no está previsto en la prueba, pues esta carece de controles de validez, lo que la hace terriblemente peligrosa. El resultado real debería de haber sido de MUY POCO CREÍBLE, a juzgar por la puntuación obtenida. También nos llama la atención la explicación: su corta edad. Este hecho era conocido antes de hacer la prueba, y si la edad del menor hacía que no fuera aplicable, ¿para qué la realizan?. ¿Quizás esperaban que la prueba lo confirmara?. Da la impresión de la existencia de una idea preconcebida del resultado (en inglés "bias"), y que al no obtenerse el resultado esperado, se explica por la edad del menor, que sin duda parece cierto, pero que se conocía antes de la prueba. Es decir, nos tememos que había un idea preconcebida de lo ocurrido, idea que de existir impediría hacer el trabajo con el rigor necesario, tal como los hechos han evidenciado finalmente. Esto es lo que se conoce como creencia autoprofética.

De la entrevista no podemos decir nada, ya que no lo hemos podido ver, pero nos preguntamos si estas profesionales cumplían con la condición de expertos que sus propios compañeros dicen hacer falta para que esta prueba de resultados adecuados pues parece ser que no todos los psicólogos están debidamente preparados. No queremos ser pesados y reiterativos, pero es que donde no hay rigor científico hay maltrato institucional a progenitores y a hijos.

Además dice este informe, que a pesar de todo, existen ciertos hechos que hacen dudar de la credibilidad del testimonio como la falta de detalles, incongruencias, "sensación" de respuestas mecánicas, que el menor repetía como un disco rayado. A pesar de todo esto, dice que no hay motivos para pensar en presiones al menor, ya que el divorcio es efectivo desde el año 2000, y ambos progenitores disfrutan de estabilidad emocional con sus respectivas parejas. Esto podemos denominarlo como alucinación psicoterapeuta, con inferencia telepática. Esto sin analizar ni al padre ni su pareja ni a la pareja de la madre, y como si el simple hecho de tener una pareja implicase estabilidad emocional y haberse divorciado emocionalmente de la anterior: ¡todo un hallazgo!. Sin duda estas psicólogas, además de parecer no haber estudiado muy a fondo lo que decimos en nuestra página sobre el maltrato, sin duda tienen la capacidad de "deducir" la realidad, en lugar de limitarse a observarla e inferir sin prejuicios ni alucinaciones.

A pesar de no haber visto al padre, de la imposibilidad de darle la más mínima credibilidad al testimonio del menor, y debido a la clara información de la madre, y de los informes psicológicos que acompaña (se refiere al del Centro V N, que pide la validación de credibilidad objeto de este informe - que no puede dar), concluye que hay indicadores de abuso, aunque eso sí dice que no implican la existencia de los mismos. ¡Menos mal!., porque sirvió junto con el de la V N para presentar la denuncia ser admitida y separar al menor de su padre durante año y medio.

Por si fuera poco, en un conocido Hospital con el que estamos intentando contactar, le hacen un reconocimiento, y después de no encontrar nada, concluye que es una cuestión de abuso sexual (para efectos estadísticos).

Como veis, tres estupendos informes, que no hacen más que recoger las manifestaciones de la madre, que quiere eliminar al padre de la vida de su hijo, según se deduce de las palabras que figura en los informes, y ¡año y medio para Juan Carlos sin ver a su hijo.!

Afortunadamente el Psicólogo Forense del TSJ, sí parece una profesional suficientemente razonable. Si os leéis el libro que recomendamos, titulado Cuando digo no me siento culpable, veréis que hace una mención sobre la información libremente aportada, por la relevancia que tiene para la persona que lo menciona. Dice el informe del mencionado psicólogo lo siguiente sobre la madre: " recuerda un ambiente familiar muy unido, aunque menciona que su padre bebía, pero "nos trataba bien". Con esta frase me pregunto como sería la relación de la madre del menor con su (de ella) padre, y si de esa relación no se habrá generado un odio irracional hacia el sexo masculino, que sea la motivación de todo lo ocurrido. De esto no dice nada ni el informe del Centro V N, ni el de la prestigiosa institución. Es en el informe del psicólogo forense, se dice:

  • ¡que el menor ¡tenía problemas de estreñimiento! — y lógicamente por eso le dolía el ano, cuestión que la madre no mencionaba,
  • que el niño tiene un segundo padre (pareja de la madre),
  • no aparecen contenidos sexualizados,
  • no hay detalles que describan ningún discurso lógico,
  • atribuciones del estado mental del padre, incoherente etc., etc.,— que ha llevado a decretar la inocencia del padre,

Resumiendo, una falta de higiene del pene del menor, no sabemos si intencionada por parte de la madre, y un estreñimiento crónico, junto con el deseo por parte de la madre de apartar al padre de la vida de l hijo, y sin nada más, hijo y padre no pudieran mantener una relación "normal" durante año y medio ayudando la Justicia a cumplir con la intención y el objetivo que la ciencia atribuye en estos casos al progenitor malicioso: separar al padre del hijo. Al fin y al cabo la madre ya tiene preparado un padre sustituto.

Nos alegramos porque el padre haya recuperado el contacto con su hijo y haya podido salir, no sin más suerte de la que el mismo cree, de este terrible calvario, pero esto no hace más que incidir, en lo que parece es la causa de esta moda que sufrimos de separar a los hijos del otro progenitor: La falta de rigor de estos informes, y la ausencia de directrices para tratar estos temas tales como se indican en el documento titulado Practice Parameters for the Forensic Evaluation of Children and Adolescents who may have been Physically or Sexually Abused, para poder hacer valoraciones rigurosas y ajustadas a la realidad. Lo que nadie parece entender es el maltrato que supone para el menor la actitud de la madre de del hijo de Juan Carlos: ¡ha conseguido que separen al padre del hijo durante año y medio!, además de tener preparado al segundo padre, para tomar el relevo del verdadero.

¡Enhorabuena Juan Carlos!, pero si conocemos de lo qué hablamos, mucho nos tememos que tu calvario no ha acabado con este episodio, y no podemos garantizarte que lo peor haya pasado todavía. La falta de rigor de algunos que se dedica a hacen informes forenses, y la obstinación obsesiva del tipo de personas que se embarcan en manipulaciones a menores, no suele tener límite, y como decía Gardner, tanto la Justicia como una parte significativa de los psicólogos hacen lo que estos alienadores necesitan.

Juan Carlos, ha tenido la suerte de tener una ex- que a pesar de haberse esforzado en practicarlo, parece no saber muy bien como se hacen estas cosas de la programación y del lavado de cerebro. Hay personas con ciertos rasgos paranoicos, que son capaces de hacerlo mucho mejor, ya que se creen sus propias mentiras. Si alguno tiene una ex-pareja un tanto paranoica, como es el caso de nuestro compañero Vicente, ya podéis echaros a temblar, porque las alucinaciones de estas personas son contagiosas (folie a due), y los niños son muy susceptibles a ellas cuando las sufre un progenitor. Desde aquí, sólo podemos aconsejaros algo: no hagáis nada como bañar a vuestros hijos pequeños, o limpiarles el culete, para que vuestra ex-pareja no pueda usarlo para hacer un "rescripting" y evitar así que pueda crear manifestaciones de los menores, que luego los profesionales poco rigurosos, puedan convertir en indicios razonables de abusos sexuales a vuestros hijos, para apartaros de ellos al menos durante uno o dos años. Si consigue aparataros por un tiempo de vuestros hijos, cautelarmente, y la otra parte es hábil, conseguirá programar y lavarles el cerebro a los pequeños durante este tiempo, con la inestimable ayuda de vuestra ausencia, y entonces estaréis perdidos, pues a juzgar por la información recibida de las instituciones, no podemos aseguraros que los psicólogos que se dedican a estos temas puedan acreditar conocimientos adecuados para detectar esta situación de inculcación maliciosa a los menores.

A nuestro amigo Vicente le ha pasado. Durante el tiempo que no ha podido ver a sus hijos por incumplimiento sistemático de un régimen de visitas exiguo, las menores han cogido miedo al padre proveniente de la madre según indica el informe psicosocial y ahora, mientras aumenta el tiempo de falta de relación paterno -filial, debido al lento ritmo de la Justicia, mientras trata de demostrar la existencia de esa situación de inculcación maliciosa, y si algún día tiene la suerte de tropezar, dentro de la Justicia, con alguien que conozca del tema, y le dan la razón, entonces es probable que exista una auténtica identidad perversa madre - hijas, que un Juez podrá confundir con una relación idílica y por lo tanto sancionará la ruptura definitiva de la relación padre - hijas. Evidentemente no le deseamos esto a nuestro compañero y amigo Vicente ni a sus hijas, pero por desgracia no decimos nada que no hayamos visto documentado. Esto junto con la ya demostrada falta de rigor de muchos de los informes periciales hechos por los técnicos adscritos a los Juzgados de Familia, nos hacen temer lo peor, aunque le deseemos lo mejor.

Os tendremos informados con más detalles.

  • El 48 por ciento de los españoles considera que la Administración de Justicia funciona "mal o muy mal"
  • El 30 por ciento considera que "funciona peor que hace dos o tres años"
  • Seis de cada diez ciudadanos considera que la Justicia está anticuada
  • Siete de cada diez consideran que es muy lenta y que las sentencias no se ejecutan con eficacia
  • Un 49 por ciento de la ciudadanía no cree que los tribunales sean imparciales en su actuación
  • El 54 por ciento de los españoles creen que, a la hora de enjuiciar un caso y dictar sentencia, "los jueces no suelen actuar con total independencia"

II Barómetro de la Justicia de la Fundación Wolters Kluwer. El barómetro. En prensa

¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.