Medea no es sólo una cuestión mitológica. Se da en España con la inacción de la Justicia.

Últimamente están apareciendo en prensa sucesos relacionados con la custodias que son más que preocupantes, y que deberían servir para que los jueces y fiscales abrieran los ojos a esta realidad.

Cuando una mujer ingresa en prisión por impedir al padre ver los hijos, es una auténtica noticia, lo que demuestra lo excepcional del caso, y ¡¡como no!!, no lo hace por maltrato sino por desobediencia.

 

Medea, feminista de género, asesina de sus hijos, sigue viva entre nosotros.

Móvil: dar donde más duele a un padre.

Medea, la madre maliciosa de la tragedia griega de ayer, enaltecida por el feminismo fundamentalista de género de hoy, con la Aído a la cabeza.

Corifeo: ¿Entonces a tu prole, mujer, vas a matar?
Medea: Sí, porque es lo que más dolerá a mi marido.

Corifeo: Pero infelicidad suma en ello te causas.
Medea: ¡Ea! Sobran ya todas las palabras inútiles. ¡Vamos, pues!

Algunos pensadores, políticamente correctos, hablan de este fenómeno como algo nuevo. Lo cierto es que la cultura griega ya lo conocía, y la Psicología tomó prestado del teatro griego su nombre. La memoria judicial parece quedarse en Roma. Hay que tener paciencia con la Aído, no es tonta, tiene intereses políticos por encima de los de justicia.

caso Ciempozuelos, caso Santomera

El caso de Paquita, de Santomera, no es el único. El famoso periodista en crónicas negras, Francisco Pérez Abellán, lo conoce muy bien. Aunque el nacional feminismo consiga silenciarlo, algunos intentaremos recordarlo. Carmen Posadas, también nos habla de ello.

Nuria Espert, que ha representado varias veces la pieza griega, declaraba en el Festival Nacional de Mérida de 2000:

'Hasta la gente que no ha ido nunca al teatro sabe quién es Medea; es un personaje fascinante y cada vez más moderno. Al llegar la liberalización de la mujer, a Medea se la ve de otra manera, supongo que en siglos pasados se la veía como una loca vengativa, un monstruo; ahora se la ve como una mujer ofendida, vejada, humillada, traicionada y que, desde luego, escoge una vía trágica'.

 Hemos encontrado quien se presta a decir en una revista de Jueces para la Democracia, que esta mujer podría haber matado a sus hijas por el maltrato que sufría del padre, y es que esto del maltrato parece dar mucho de sí. Sin duda, lo que no se le ocurra a un fundamentalista de género en lo criminal, va a ser difícil de ver fuera de ese fundamentalismo.

Ha aparecido una preocupante noticia en la prensa sobre un directivo asesinado a manos de unos sicarios, que llevaba tiempo sin ver a su hija, y justo cuando le iban a dar la custodia lo matan. Esto es lo último del caso. El primer "aviso" lo tuvo el día que se celebró el juicio en el que le dieron la custodia de su hija. El crimen vino una semana antes que pudiera gozar de la custodia de su hija. Lo cierto es que los términos de la noticia son llamativos.

En la noticia se describe, independientemente de lo que haya pasado en realidad, elementos muy comunes y preocupantes, que mezclados pueden producir un peligroso coctel:

  • Odio de la madre, como para llegar muy lejos: ¡¡Te daré donde más te duela!! y
  • Acceso fácil al crimen.

De haber sido un crimen que tiene que ver con una relación rota, en la que hay niños de por medio, no es nada nuevo, ya que matar a sus propios hijos es algo que ocurre y que ya fue tratado en la mitología griega:

Corifeo: ¿Entonces a tu prole, mujer, vas a matar?
Medea: Sí, porque es lo que más dolerá a mi marido.
Corifeo: Pero infelicidad suma en ello te causas.
Medea: ¡Ea! Sobran ya todas las palabras inútiles. ¡Vamos, pues!

Sus Ilmas. Señorías, debería preguntarse:

  1. ¿Dónde le puede dar que más le duela una madre a un padre?.
  2. ¿Hasta dónde pude llegar una mujer con deseo de venganza? (Santomera, Lorca)
  3. ¿Cómo puede ayudar a que dicha venganza se consume? (Denuncias falsas de agresión sexual)

Los jueces y fiscales deberían de ahondar la estúpida creencia de que nadie denuncia algo así por siendo mentira, porque mientras tanto estarán mandando a prisión al inocente y absolviendo al culpable, porque por mucho que se empeñen en separar la realidad judicial de la fáctica, la realidad es tozuda.

Hay que esperar que los jueces empiecen a aceptar como un hecho que cualquier posibilidad debería ser investigada con la misma fe, salvo que no les importe mucho a quién condenan.

Lo cierto es que hoy la Administración de Justicia y la inmigración ilegal posibilita cualquier clase de venganza a quien no quiera mancharse las manos. Habrá que confiar en que tarde o temprano los funcionarios de justicia las fuerzas de seguridad y sobre todo los políticos, que son los que en realidad manipulan casi todo, despierten y pongan límites a este tipo de actuaciones, aunque mientras los movimientos fundamentalistas de género sigan recibiendo dinero de los impuestos de todos los españoles, no podremos confiar en exceso.

Miguel Ángel Salgado Pimentel, descansa en paz, y si te sirve de consuelo, muchos padres te recordaremos, más que por solidaridad, que también, por pensar que muchos estamos viviendo lo que tu has vivido aunque el final no sea el mismo. Lo más cruel de todo es que esto te haya sucedido antes de poder disfrutar de tu hija. Esa crueldad no tiene nombre.

Descansa en paz.

  • El 48 por ciento de los españoles considera que la Administración de Justicia funciona "mal o muy mal"
  • El 30 por ciento considera que "funciona peor que hace dos o tres años"
  • Seis de cada diez ciudadanos considera que la Justicia está anticuada
  • Siete de cada diez consideran que es muy lenta y que las sentencias no se ejecutan con eficacia
  • Un 49 por ciento de la ciudadanía no cree que los tribunales sean imparciales en su actuación
  • El 54 por ciento de los españoles creen que, a la hora de enjuiciar un caso y dictar sentencia, "los jueces no suelen actuar con total independencia"

II Barómetro de la Justicia de la Fundación Wolters Kluwer. El barómetro. En prensa

¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.