Pericial Mecerreyes

Un psicólogo que escribe, pero que no parece que haga lo que escribe. Es más, ni parece acordarse.

Nota. La jueza del 25 a la que entregaba informes este ciudadano, parece haber sido expedientada. Sin duda, a nuestro juicio, una buena noticia para muchos menores.
El padre de este informe, ha sido juzgado por quebrantar una orden de alejamiento que nunca tuvo, con una llamada de teléfono el día del cumpleaños de la hija, cuando presuntamente la madre secuestró a las hijas (les cambió de domicilio sin consentimiento paterno y sin orden judicial). La madre estuvo en el CARRMM, y ahora lleva el padre casi tres años sin ver a las menores. Toda una lección de género delirante. Las menores parece que han sufrido un lavado de cerebro pues temen al padre cuando nunca vivieron las experiencias que les produce el miedo.

Tenemos un contrainforme curioso, que pronto pondremos. Hubiera sido vital para decidir mejor en beneficio del menor, pero SSª., no quiso verlo. Por eso nos alegramos de su expedientación, y por el bien de los menores, esperemos que nunca más se cruce ningún otro en su camino. Sus logros en este caso han sido espectaculares.

El Sr. Mecerreyes tiene un caso en el que la madre ha estado en un centro de mujeres maltratadas, aparentemente de forma poco trasparente, en el que Dª SS.LL. detectó a la madre con unos tests, que tenía el Síndrome de Mujer Maltratada, sobre el que nos gustaría tener referencias científicas, pues parece que es un síndrome que ha sido descubierto por movimientos sexistas y que por supuesto no conocemos como detectar. Además los rasgos que lo determinan puede padecerlos gran parte de la población tanto femenina como masculina.

Es un caso que nos genera muchas preguntas, y el terrible temor de inculcaciones maliciosas, que no necesariamente tienen que provenir de forma exclusiva de la madre, y que nos hace temer que se estuviera utilizando la Psicología con fines incompatibles con el supremo bienestar del menor, que cada vez vemos con más temor de no ser tan supremo.

El señor Mecerreyes dice en su informe sobre la madre:

... De hecho, aparece un excesivo control e inhibición de la agresividad y de la hostilidad junto a alienación social, una sensación de aislamiento y de extrañeza, de que los demás no le comprenden y de que la vida le ha tratado mal. Se observa en los resultados la tendencia a cubrir faltas personales socialmente inaceptables, con una sobrevaloración ingenua de si misma, convencionalismo, pasividad, rigidez, inseguridad, carencia en la comprensión de sus propios problemas, falta de flexibilidad en la adaptación, pobre tolerancia al estrés y las presiones ambientales, posición inmadura hacia sí misma y el mundo, y una actitud excesivamente escrupulosa y demasiado consciente y minuciosa. En la actualidad presenta sensibilidad en las relaciones interpersonales, rigidez, adherencia inflexible a ideas y actitudes, sentimientos e ideas de persecución y de perjuicio en relación con <el padre>, y tendencia a realizar malas interpretaciones de las situaciones, de manera que su percepción parece en ocasiones contradecir sus habilidades o inteligencia; también parece exhibir desconfianza y resentimiento, …. En general parece, en condiciones normales, resultar una persona perfeccionista, difícil de conocer realmente, terca, emotiva, preocupada por lo que digan o piensen los demás, amable, afectuosa. generosa y tensa. No obstante en la actualidad no aparece la distorsión en la interpretación de las situaciones su percepción y procesos de pensamiento no eran acordes con su nivel intelectual). Y, por el contrario, otras características aparecen exacerbadas: las relacionadas con la dependencia emocional, la rigidez y el perfeccionismo. …. , manteniéndose los sentimientos y creencias de acoso y persecución por parte de <el padre>. Manifestó sentir terror y pánico, volviendo a recordar experiencias de la relación pasada de convivencia, y pensando en la posibilidad de que el padre se llevara a tas niñas. Ese miedo a la pérdida afectiva de sus hijas contribuye a las exacerbaciones mencionadas. En la entrevista apareció tensa, nerviosa, acelerada, y centrada en las denuncias recibidas, en la necesidad de seguir escrupulosamente los aspectos formales del régimen de visitas.

O sea rasgos paranoides maternos que curiosamente aparecen como algo típico en los casos de inculcación maliciosa. Sobre las menores dice:

- <Hija Menor 9 años> una fuerte culpabilización al padre en relación con la separación parental. Frente a esto, el estilo educativo materno, basado en un tipo de educación "asistencial-personalizada”, aparece con una elevada adecuación. Durante la entrevista se mostró lacónica, con latencias largas de respuesta, poco expresiva e inhibida. No parece presentar una activación excesiva, ni reexperimenta hechos traumáticos para ella, ni evitar situaciones o estímulos asociados a las experiencias relacionadas con el conflicto familiar. Sí mostró una rotunda negativa a relacionarse con su padre en todas y cada una de las situaciones hipotéticas que se le plantearon al intentar establecer una interacción. Expresó sentir miedo, con diferente intensidad en función de la proximidad de D. Vicente y de la presencia de otras personas, y se observó una expresión de temor y desagrado al pedirle que se imaginara una situación de interacción en el mismo despacho de la evaluación y en presencia del Equipo. No se pudo obtener ningún dato acerca de influencia o inducción directa de la madre o de terceras personas.

La Dirección General de Relaciones con la Justicia de la CAM, no ha podido acreditar la formación adecuada del Sr. Mecerreyes en inculcación maliciosa a menores, ni en alienación parental ni en programación ni en lavado de cerebro, por eso es pensable, al menos mientras no pueda acreditar esa formación solicitada, que es por falta de capacitación profesional a sueldo de la CAM.

<Hija Mayor- 11 años>, tampoco presentó sintomatología depresiva ni ansiosa, ni problemas de inadaptación personal, social o escolar en términos generales, si bien aparecen indicios sugerentes de dificultades en aspectos concretos, como comportamientos de temor, miedo e intranquilidad con infravaloración de si misma, y despreocupación o conflicto con la normativa social, todo ello algo por encima de la puntuación media esperable.

…. . No obstante, no se apreció reexperimentación de anteriores experiencias, evitación de estímulos relacionados, o un estado de alerta activado. Sí parece existir miedo ante la posibilidad o el hecho de ver a su padre tanto en situaciones reales como imaginadas. Su negativa fue rotunda, informando de ansiedad incluso en una hipotética situación imaginada de relación con supervisión de este Equipo. No se pudo obtener indicios de influencia directa sobre la niña contra el padre, si bien tanto en el caso de <Hija Menor> como en el de <Hija Mayor> ambas relacionan las reacciones maternas de ansiedad con el conflicto parental,

Respecto a esto último, dice Christophe André y François Lelord en su libro titulado La fuerza de las Emociones:

“Otra manera de aprender el miedo, sobre todo entre los niños: ver a un adulto cercano sentir miedo repetidamente de algo.”

Con esta afirmación, parece claro lo fácil que es para una persona con rasgos paranoides, inculcar miedo a las menores sobre su padre.

Parece claro también de dónde viene el miedo de las menores hacia el padre: ¡de las paranoias de la madre!. No podemos entender este desconocimiento del Sr. Mecerreyes, sobre todo cuando otros psicólogos de la lectura de su propio informe han entendido que la madre tiene rasgos paranoides, y que está inculcando miedo a las menores hacia el padre.

Llama mucho la atención que las menores, hayan adquirido ese miedo al padre durante el tiempo que no lo han podido ver (dos años), que no se haya cumplido el régimen de visitas durante este tiempo, y que APROME habiendo pedido se evaluase si las menores sufrían de Alienación Parental, y habiendo sido recogido así en el objeto de la pericial, el técnico no se haya pronunciado, y que la jueza, a instancia del profesional, y a pesar de todo las evidencias haya ordenado que se suspendan las visitas. Sin duda algo que no podemos entender.. o quizás sí

Este nos parece un caso claro de desatino judicial (en el mejor de los casos), con colaboración de psicólogos cuyo resultado no parece muy adecuado para las menores. Esperamos que la situación se revierta antes de que llegue el punto de no retorno.

  • El 48 por ciento de los españoles considera que la Administración de Justicia funciona "mal o muy mal"
  • El 30 por ciento considera que "funciona peor que hace dos o tres años"
  • Seis de cada diez ciudadanos considera que la Justicia está anticuada
  • Siete de cada diez consideran que es muy lenta y que las sentencias no se ejecutan con eficacia
  • Un 49 por ciento de la ciudadanía no cree que los tribunales sean imparciales en su actuación
  • El 54 por ciento de los españoles creen que, a la hora de enjuiciar un caso y dictar sentencia, "los jueces no suelen actuar con total independencia"

II Barómetro de la Justicia de la Fundación Wolters Kluwer. El barómetro. En prensa

¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.