Psicosis de Género: Divorciadas radicales y el CGPJ
El delirio como forma de distorsión de la percepción de la realidad es una forma eficaz de actuar en la línea deseada, como una consecuencia de una realidad ficticia
Aquí vamos a hablar de algo muy feo: lo que llamamos Psicosis de Género (algunos lo llaman Integrismo de Género), que parece invadir una parte notable de nuestra sociedad, hasta el punto de recordarnos lo que sería la Gran Orden de Género, con cada vez más víctimas de una u otra clase. Una de las últimas en caer en sus garras es Amando de Miguel ¿el misógino?. Ver más comentarios de Amando de Miguel
Como introducción remitiros a este artículo especial escrito por una mujer feminista: un útero no hace una conciencia, o esta entrevista de ELIZABETH BADINTER.
Amaia Beranoagirre aborda algunas claves en este artículo para acabar con el Delirio / Integrismos de Género.
A nosotros no nos gusta que se hable de sexo para hablar de cualquier cuestión relacionada con la Justicia, porque nos viene a la memoria muchas cosas que la humanidad preferiría no haber vivido cuando se mezcla justicia con cariotipo, genoma, Rh ..... No conocemos nada bueno que se haya originado por hablar de una característica que tenga que ver con el nacimiento, raza, sexo, religión, opinión, cuando se habla de Justicia. Absolutamente nada. Así que, desde esta página, queremos hacer una llamada a la cordura colectiva, y una reflexión a los mecanismos de defensa mencionados, porque estos mecanismos están detrás de situaciones de injusticia leve y de las más grandes aberraciones de la humanidad de los últimos años, incluida la de género.
Como ejemplo del delirio de la denuncia falsa y del fiscal salvador de género mirad esta confesión de denuncia Falsa
El que maltrata, a nuestro juicio, debería ser perseguido de la misma forma independiente de su raza, condición social o sexo, y contra lo que nos revelamos es contra el hecho de que se persiga de forma diferente ante cualquier denuncia, y sobre todo cuando esa diferencia afecta a los menores tal como ha ocurrido, siempre a nuestro juicio, en el caso Alba, de la que, por cierto poco se habla, mientras se debate todavía entre la vida y la muerte.
Dicho esto creemos que no hace falta reafirmarse en que condenamos cualquier clase de maltrato de una persona hacia otra, y especialmente al que afecta a menores por su condición de indefensión por ser menores. Decimos esto porque nos ha llegado un correo que nos señala por poner de relieve casos de hombre inocentes, injustamente perseguidos, y para ello nos han argumentado sobre la condición de maltratador del padre de sus hijos. También cuando hablamos de estas persecución hacia los hombres que nos ha tocado vivir, nos argumentan que hay casos que se lo merecen, lo que no hemos puesto en duda. Lo que nos gustaría es que esos hombres, cuando fuesen encontrados culpables con solvencia, fuesen condenados, incluso con penas mayores. Contra lo que nos revelamos es contra la condena de personas inocentes, algo que nos parece que se favorece con el delirio de género, porque el delirio, es precisamente sustituir la realidad por ideas. Contra eso nos revelamos, lo mismo que condenamos que se exterminarán con el sabido holocausto a los judíos, por ser judíos, y como fueron tantos, no nos cabe duda, por consideraciones estadísticas, que habría personas que no merecieran el calificativo de buenas personas. Lo que condenamos es la creación judicial de la figura del chivo expiatorio, que hay parece estar encarnado el hombre.
Estamos convencidos de que todo parece más sensato cuando al hablar de Justicia, se habla sólo de personas, dónde lo único que debe importar son los hechos y su calificación jurídica, sin más consideraciones relacionadas con la religión, raza o sexo, y por supuesto credo, ideología .....
Llama la atención un artículo reciente sobre violencia sobre menores en relación al delirio de género que vivimos. Se toman medidas cautelares contra el padre para proteger a los hijos de la violencia del padre, sin hacer referencia alguna a la violencia de la madre, cuando los datos dicen que el mayor enemigo real de los menores son las madres:
Claro que no se habla nada del tipo de violencia en el que la madre está especialmente dotada por su capacidad emocional: violencia psicológica. Tampoco dice nada sobre el sexo del agresor el Centro Reino Sofía. Un silencio este que resulta demasiado sospechoso, como para que lleve el nombre de una reina supuestamente de todos, sobre todo cuando se habla tanto del sexo del agresor en el programa de la violencia de género que parece es exclusiva del hombre contra la mujer.
Dicho esto tenemos que hablar de una líder de un grupo de mujeres divorciadas que ha presentado una ponencia a los jueces sobre lo que es la violencia contra la mujer en unas jornadas de formación continua de Jueces. Es decir, consideramos que han introducido, en vena, dentro de la estructura de conocimiento de los jueces, lo que consideramos ideología sexista de género, una persona de la que no conocemos titulación alguna que le avale para decir ni eso ni otra cosa, con un mínimo de rigor científico, de ahí que sostengamos su carácter ideológico entendido como no científico.
Pero antes mirad esta noticia de El País, porque de esto no dijo nada.
Su ponencia sobre separación y divorcio que, a pesar de ser un ladrillo, deberíais leer, porque vuestro juez, a raíz de esta ponencia puede sufrir un fuerte ataque de efecto pigmalión, del que derivarían problemas cuando enjuicie vuestros actos. Con esas premisas tan sexista instaladas en el conocimiento de los jueces, derivada de esta actuación denunciada y de otras que podríamos imaginar de este sesgo, pueda crear verdaderas dificultades para poder garantizar la imparcialidad debida, ya que esta doctrina sexista a la que han sido expuestos los jueces a través de su órgano de formación, podrá sesgar su decisión y afectar negativamente la debida imparcialidad del Juez que nuestro sistema jurídico, con tan buen criterio, pretende garantizar.
Esta doctrina sexista, por sí misma, perpetúa la diferencia entre hombre y mujer, argumentando la consustancialidad de la violencia con el sexo masculino en exclusiva, y claro, ese prejuicio ideológico que les ha podido entrar en vena, a través del órgano de formación de los jueces, puede concluir injustamente que sois unos maltratadores, sin serlo, debido a esas creencias previas generalistas, que acabarían paradógicamente reforzándolas así (creencias autoproféticas o efecto pigmalión), situación que se repetiría con mayor intensidad, con el siguiente justiciable. El efecto de bola de nieve puede ser devastador para los justiciables, y traumático para los que todavía crean en la Justicia. Hay personas que siguen creyendo que sin pruebas contundentes no pueden meterte en prisión a nadie, ya que no han leído, todavía, nuestro manual de denuncias falsas.
Pero la ponencia tiene su miga junto con otras informaciones analizadas, se puede leer:
Por otro lado esta señora y sus organizaciones nos cuentan en su información publicitaria lo siguiente:
Lo primero que nos llama la atención de todo esto es que los mismos que hacen terapia, además hagan informes periciales para empapelar al padre, y que además están recibiendo un beneficio económico asociado al ingreso. ¿Es esto ético?. ¿Se ha abierto alguna investigación a raíz de esta dualidad?. ¿Son estos informes trasparente's y conforme al Código Deontológico?. ¿Cumplen los artículos 18 y 48 del Código Deontológico?
La segunda reflexión que nos hacemos es sobre la posibilidad de que se estén realizando técnicas de lavado de cerebro a las madres y a los menores, por aquello de que la estructura que emplean es la necesaria para hacerlo: estado emocional poco estable, aislamiento en el centro y aislamiento de los niños respeto del padre, regimiento cuestionable de las internadas, según se desprende de la denuncia del 1994 que presentaron las trabajadoras del centro .... y lo que dice la psicólogo forense en la pericial de JL sobre recuerdos imposibles, y que la madre era quien le decía los malos tratos sufridos por el menor que el menor daba por cierto.
El hecho en ese caso y en algún otro que conocemos de que los niños que han estado en el centro repiten historias de miedo hacia el padre cuando parece claro que nunca se han producido malos tratos, nos hace pensar que algo de lo que decimos puede haber. Todo esto es más posible cuanto mayor es el aislamiento, condición que se exige en el precontrato, y en el contrato (sin éste no hay precontrato).
Por todo esto queremos manifestar públicamente nuestro temor de que en este centro mujeres y niño puedan estar sufriendo técnicas de lavado de cerebro con ayuda de psicólogos, donde saldrían con falsos recuerdos.
Nos preocupa mucho que los jueces vayan a la CARRMM, por lo que pueda afectar a la imparcialidad debida de los jueces, y por cómo puede influir sobre ellos, lo que puedan haber visto allí, y que no se parezca mucho a lo que sus trabajadoras denuncian, y que no les hablen tampoco del precontrato que tienen que firmar, ni del lavado de cerebro, que algunos niños han podido sufrir, de alguna forma en alguna ocasión y que luego hablan de una misteriosa señora, que nos gustaría confirmar quién es.
Pero nuestros temores no acaban ahí. El que esta señora vaya a impartir doctrina sexista a través del órgano de formación de los jueces, entendemos que vulnera el derecho a un juez imparcial de los ciudadanos varones de este país, de una forma muy superior a la que se supone se podía producir por el simple hecho de que la instrucción realizada en un caso por un juez, le pudiera contaminar para sentenciar, cuestión esta que dio pie a la creación de los juzgados penales al margen de los de instrucción. En este caso no sólo se les forma en doctrina sexista de género sin base científica alguna a jueces a través de su órgano oficial de formación y con dinero público, sino que se les da como cierta, información sobre comportamientos típicos (ticks) de mujer maltratada, que casualmente presentaba la ex - mujer de JL, y que según lo que se recoge en el informe forense y en la sentencia no es descabellado pensar que fuese aprendido y fingido. Como este caso no es único, cabe pensar:
¿Hasta qué punto no se están enseñando comportamientos a las mujeres, para que actúen de una forma determinada ante SSª, que previamente "mal-formado" (intoxicado) por ciertas organizaciones reconozca como signos de maltrato esas actuaciones y condenen a hombres inocentes?. Podríamos proponer casos para investigar y despejar estas terribles dudas. De hecho, alguna está grabada en los juzgados ...
En esta línea de argumentación, llama la atención la referencia a la irritabilidad, mientras que en una denuncia "rara" a un compañero, le acusaban de producir dicha irritabilidad. Digo que es curioso porque al margen de esta conexión, Julio nos ha hecho un informe en el que justifica que esto es técnicamente imposible, y a pesar de esta imposibilidad, existe la coincidencia. También resulta llamativo el empleo de informaciones clave, por ejemplo: como el ex- no se acostumbra a la separación ... y se deduce el hecho ...
Por si fuera poco, la ex - de JL habla de que alguien le había dicho que si no sacaba el dinero podría perder la custodia. Casualmente esta misma referencia aparece en la ponencia que esta señora da en el CGPJ a través del servicio de formación para que los jueces aprendan a asociar esta alegación a maltrato.
Dicho de otra forma:
La verdad es que si se miran las cosas que hemos expuesto aisladamente se nos ocurren posibles explicaciones que puedan más o menos disculpar alguna actuación de forma aislada, que es quizás lo que les haya pasado a las personas involucradas en estos hechos por parte de organismos públicos, pero cuando miramos el conjunto, en cada uno de los aspectos mencionados, lo cierto es que se nos pone la piel de gallina, porque esto pinta tan mal y es tal la trascendencia, que no sabemos ni qué pensar ni qué hacer.
La existencia de la ponencia la denunciamos al CGPJ, pero este estudio más profundo, nos hace pensar que nos hemos quedado muy cortos.
Creo que lo dicho aquí merece una investigación inmediata y profunda que ha de tener repercusiones de confirmarse nuestros temores. Instamos a todas las personas competentes a que tomen cartas en el asunto.
Instamos a los abogados a que usen esta información para que lo hagan valer en las causas de sus clientes al poder estar vulnerándose el derecho a un juez imparcial, que por las características que hemos expuesto, podría, incluso, llevar a pensar en la objeción de conciencia, ya que no sabemos cómo se puede garantizar, después de ésto, que el juez que nos toque es escrupulosamente imparcial y no está contaminado en cuestiones de familia y violencia familiar. La cuestión, según el propio Tribunal de Estraburgo de Derechos Humanos, es que no hay que demostrar dicha contaminizción, sino que no quepa la apariencia de ..., y ciertamente parece que en España no se está dando esa falta de apariencia. Esta información cuestiona, de forma argumentada, a nuestro juicio, la imparcialidad de cualquier juez de familia de España y de los que tengan que ver con cuestiones de género a nuestro entender.
Solicitamos del Servicio de Informes Jurídicos del CGPJ un informe sobre los aspectos aquí señalados y que lo haga público.
De todo este delirio, solo hay una víctima: los hijos. Ver lo que dicen los burócratas, y una antigua pareja de la madre sobre la menor Alba que hoy se debate entre la vida y la muerte.
¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.