El informe, recoge textualmente:
Resulta llamativo lo que sólo se ha producido en una ocasión y es referirse como causa de la retirada de acusación al denominado SAP o Síndrome de alienación parental. Tal síndrome, no reconocido por la Organización Mundial de la Salud, arranca de la manipulación que un progenitor ejerce sobre los hijos en contra del otro ascendiente. Es a mi juicio poco afortunado plantear una retirada partiendo de una enfermedad o en un síndrome poco consolidado y no adverado por organismos internacionales, a lo que cabría añadir que la cuestión ha sido tradicionalmente abordada desde la credibilidad de un testigo de cargo sin necesidad de acuñar nuevos términos ni situaciones patológicas.
Dicen que la ignorancia es la madre de la osadía, y en los profesionales de la justicia, parece decididos a confirmar tal dicho.
Lo que parce mentira es que quien parece no saber lo que es científico se refugie en dicho término para descalificar algo que los que tienen que velar por el correcto ejercicio de la profesión reconoce, como son los Colegios Oficiales de Psicólogos, manifiestan. Pero claro, estos de la justicia, que se creen estar a medio camino de lo divino y de lo humano, se consideran capacitados para pronunciarse oficialmente sobre cualquier cosa, incluido lo que es ciencia, sin que en la jurisprudencia, hasta donde yo se, se pueda encontrar referencia alguna al Daubert Standard. Para ellos les dedico esta referencia en el wikipedia. Claro que remitirles al wikipedia sea poco considerado para un fiscal. Si realmente quiere una referencia más digna de su condición, podemos remitirle a este informe del parlamento británico. Esperemos que al menos sepan leer inglés.
Lo que también parece ignorar, es lo que dice el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, lo que no es nuevo. El Juez Gómez de Liaño sabe a qué me refiero.
Pero el que manipula, se delata con sus propias palabras. Veamos:
Dice que no está reconocido por la Organización Mundial de la Salud. Tampoco lo está el crimen ni la psicopatía y sin embargo, existen. ¡¡Hasta para copiar y repetir como un loro, hace falta unos gramos de cerebro ..... !!. El SAP no es ninguna enfermedad, que se sepa. Lo que es es una forma de maltrato a menores, Sr. Fiscal General. Esto lo argumentan las fundamentalistad de género, siguiendo las lecciones de Goeebels sobre la propaganda de masas. Eso es una cosas, otra es que aparezca en la fiscalía general del estado, lo que sin duda afecta muy negativamente a esa institución, por lo que de instrumento político represor podría tener.
No adverado por organismos internacinales, dice. Esto lo paso por hablar de lo que no sabe. Como prueba este documento, que según el no existe, y este libro, que tampoco debe de existir. Estos organismos tienen un prestigio, al que la Fiscalía General del Estado no llegaría, con sus inquilinos conocidos, ni en siglos.
Como véis, el Fiscal General del Estado se adhiere a las posturas fundamentalistas de género, lo que, por desgracia, a nadie sorprende.
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria, incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder excesivo.
Demoscopia 1995. El País