El chivo expiatorio, una figura de maltrato psicológico

La Administración Española ¿es culpable de maltrato institucional al crear un chivo expiatorio, el hombre maltratador, para satisfacer los anhelos de venganza de la figura de la mujer perversa?"

chivo

Ana Martos Rubio, escribió en el 2003 un libro titulado ¡No puedo más!, Las mil caras del maltrato psicológico, sin someterse a los dictados fundamentalistas de género, como han hecho otros, lo que le ha costado el olvido del régimen fundamentalista de género español, y hoy, a diferencia de otros, ni es delegada del gobierno para asuntos de violencia de género, ni ministra de igualdad.

Este libro se hace eco de formas insospechadas de maltrato psicológico como: "El sapo y la luciérnaga", "La mujer castrante", "La buena chica", "El patito feo", "El matón del barrio", "La madre perversa", "La alienación parental", "Los niños que estorban", "Los abuelos que estorban" "El acoso efectivo", "El acoso psicológico en el ejército" .... como comprendéis a una mujer como ésta no le van a dar un puesto de responsabilidad en un avispero de género ....

Una mención especial queremos hacer con "El síndrome del chivo expiatorio" que lo define como síndrome de acoso institucional en el que una persona es víctima de persecución, agravio o presión psicológica por parte de uno o más miembros de del grupo al que pertenece. Y me pregunto, ¿No es eso lo que hacen nuestros políticos de género, jueces, psicólogos  y periodistas movidos por un sentimiento de venganza con apariencia de justicia de género?.

Conviene recordar que la expresión "chivo expiatorio" procede de una práctica ritual de los antiguos judíos, en el que el sumo sacerdote sacrificaba un chivo (cabra) seleccionado entre dos elegidos al azar. Al chivo "elegido" se le sacrificaba a imputándole todos los pecados y abominaciones cometidas por el pueblo de Israel. El otro chivo, el superviviente, era abandonado a su suerte en el campo, mientras la muchedumbre le perseguía entre gritos, insultos y pedradas ....

El chivo expiatorio carga con las culpas de lo que le echen. La mujer frustrada, que vemos en los reality-shows autoproclamándose maltratada, encuentra en su pareja, su chivo para descargar toda su frustración, fenómeno este que es aprovechado por las ideologías de izquierdas como nuevo arma de azote social, una vez  que se quedaron huérfanos de ideología cuando toda aquella patraña de la dictadura del proletariado, y la lucha de clases se vino abajo. La vieja ideología muerta, es sustituida por la ideología de género con un objetivo claro: eliminar el concepto de familia, aprovechando el odio y mecanismos de venganza cultivados durante décadas por mujeres extremistas.  Visto lo visto, no se si no era menos traumático aquella forma de totalitarismo que esta que nos ha tocado vivir. Al menos antes no interferían en la relación con tus hijos, ahora te amputan lo que más quieres.

En esta forma de maltrato al "chivo", a cualquier padre, a través de la ideología, y con total desprecio a la verdad, se le convierte en víctima, al identificarle, incluso judicialmente, con un maltratador, y someterle a una persecución incesante para lograr su derrumbamiento y autoeliminación que, por el número de suicidios, parece que la Administración delirante de género española está consiguiendo.

Este tipo de maltrato, exige de un acosador,  la mujer despachada; de un verdugo que adhiriéndose casi incondicionalmente a las tesis de la mujer, sentencie, sin el más leve interés por la verdad; requiere también de otro verdugo que ejecute la sentencia, y de otros verdugos de apoyo, donde el fanatismo de género es el denominador común. A estos fanáticos de género se les conoce con el eufemismo de "expertos de violencia de género", que en realidad son comisarios políticos de las nuevas verdades de género reveladas por Zapatero (palabras de Leguina) e inspiradas en las enseñanzas del feminismo más radical y ácido.

Este tipo de actuación no está exenta de la creencia generalizada de que se actúa en beneficio de la comunidad .... aquellas mujeres víctimas reales de la violencia del ser humano, son política y mediáticamente utilizadas para justificar la persecución del hombre tan soñada y deseada durante taños por las extremistas fundamentalistas de género lo que fortalece la línea de ataque que tiene como objetivo la destrucción de la institución más antigua y fundamental del ser humano: la familia. Se cumple así una vieja aspiración totalitaria.

Llegados aquí, resulta interesante recodar lo que decía Martín Niemöller:

Primero fueron a por los judíos; no dije nada porque yo no era judío
Luego fueron a por los comunistas; no dije nada porque yo no era comunista.
Después fueron a por los sindicalistas; yo no dije nada.

Ahora vienen a por los maltratadores; no digo nada porque yo no soy maltratador ... pero ....
Ahora vienen a por mí y no queda nadie para que me defienda.

Falta en el relato de Ana Martos Rubio, el recurso al eufemismo que tanto encontramos, como instrumento valioso de perpetración de la persecución. Así se usa: justicia en lugar de venganza y persecución, maltratador por padre, igualdad por discriminación , discriminación positiva por injusticia, formación de género por adoctrinamiento, información por sesgo, ...

  • El 48 por ciento de los españoles considera que la Administración de Justicia funciona "mal o muy mal"
  • El 30 por ciento considera que "funciona peor que hace dos o tres años"
  • Seis de cada diez ciudadanos considera que la Justicia está anticuada
  • Siete de cada diez consideran que es muy lenta y que las sentencias no se ejecutan con eficacia
  • Un 49 por ciento de la ciudadanía no cree que los tribunales sean imparciales en su actuación
  • El 54 por ciento de los españoles creen que, a la hora de enjuiciar un caso y dictar sentencia, "los jueces no suelen actuar con total independencia"

II Barómetro de la Justicia de la Fundación Wolters Kluwer. El barómetro. En prensa

¿Sabían los encuestados que en España se condena sin pruebas en cuestiones de género?. ¿Conocían el lado oscuro de la justicia española?.