Palabras muy
inquietantes sobre lo que podría ser signos nazis en nuestra sociedad
La aparición de restos humanos entre la basura de una clínica abortista,
hace saltar las alarmas judiciales. Teniendo en cuenta que no es el único
caso, que ha trascendido a la opinión pública, y que esos signos parecen
dirigidos contra los valores más elementales del concepto de familia, estas
palabras son de una especial relevancia.
Las palabras de César Alonso son inquietantes,
porque no las dice cualquiera, y sin duda pueden argumentarse sólidamente.
Estamos en una época que bajo el nombre de la
liberación de la mujer, parece que todo cabe. A pesar de que el aborto en
España se supone que es muy restrictivo, lo cierto es que las mujeres de los
países más permisivos, que no pueden abortar en su país, vienen a España.
Cuando una mujer maltrata a sus hijos, mayoritariamente se mira hacia otro
lado, así el Centro Reino Sofía, tan preocupado por el maltrato del hombre a
la mujer, se olvida de decirnos cual es el sexo que más maltrata a los
menores, y cuando en alguna institución se estudia esta cuestión, y descubren
que es la mujer quien lo hace, o lo silencia, o dan justificaciones para dicho
descubrimiento.
Pero la cosa no queda ahí, los regímenes
totalitarios y los democráticos se diferencia en los modos de operar. Si
recorremos un poco este campo encontramos:
- Bipolarización de lo social. En el totalitarismo no existen los tonos
grises, así encontramos hombres sólo maltratadores, muy maltratadores, y
sólo mujeres víctimas. Bajo este prisma se juzga y se condena, en juicios en
los que la condena suele estar cantada de antemano.
- Cientifismo, como forma de argumentar e imponer prácticas que dividan.
Así aparecen científicos de la nada demostrando la perversa naturaleza del
hombre frente a la casi divina víctima de la mujer. En esta pseudociencia se
basan para recuperar la figura del derecho penal de autor.
- Manipulación informativa. Mientras Goebbels, ministro de Instrucción
Pública y Propaganda de Hitler, decía que "una mentira repetida
adecuadamente mil veces se convierte en una verdad"; en España se
adoctrina a los menores en ideología de género, falseando la historia,
manipulando las noticias, en unos medios de comunicación, que si bien no
obedecen a ningún ministro de la propaganda, si obedecen a las llamadas de
un ministro para censurar un programa de alienación parental, o te califican
unas noticias con unos titulares, que luego no coinciden con la noticia que
desarrolla, sabiendo que muchos lectores se quedan con éstos últimos, o te
sacan un código de "buenas
prácticas", exproceso para fomentar el delirio colectivo sobre la
violencia de género.
- Mientras en Alemania se mataba en nombre de los "avances científicos"
que permitían concluir que la raza aria era perfecta, mientras negros,
judíos, y demás "escoria" merecían morir, en España se usa la psicología
para separar a hijos y padres, y meter a hombres en prisión, no por actos
que hayan podido cometer, sino como resultado de una obra de teatro,
celebrada en una vista, en la que intervienen unos aficionados, con título,
a la psicología, para decirte que la mirada
de un señor, o que tal señor tiene
un perfil, inexistente, de maltratador, o para decirte que
una madre no denuncia en falso, o que un niño nunca miente, para
justificar unos años de prisión, mientras que una juez afirma que
una mujer, cuchillo en mano, agrediendo a un hombre y a su hijo, no
significa peligro alguno.
- Chivo expiatorio, una figura de fuerte contenido psicológico, que viene
bien para exculpar a la sociedad de sus propios errores. El chivo
expiatorio, tiene las características necesarias para cargar con la culpa de
todos. En la Alemania Nazi, eran los judíos, a los que exterminaron, y en
España son los hombres, a los que se les condena a prisión sin pruebas
materiales, y con el sólo testimonio de la madre, a quien si se descubre que
ha mentido, rara vez le pasará algo.
Sin duda muchos signos, todos ellos conducentes a:
- Asignar a la mujer la posesión de los hijos, nacidos o en camino de
nacer, mientras que al padre se le aparta del contacto y responsabilidades.
- Facilitar la destrucción del concepto tradicional de familia. Hoy el
matrimonio, que nace con vocación de ser algo para toda la vida, no requiere
esfuerzo alguno para ser roto.
- Uso de la legislación y de la práctica judicial, para "reequilbrar" el
poder entre hombre y mujer, ofreciendo todo a la mujer, y el puente al
hombre.
Efectivamente, ojo a los nuevos signos nazis porque,
incluso, ya, tienen forma:
Todos estos procesos execrables tuvieron un comienzo y un
final que mejor no recordar. Esperemos que pronto se apodere el sentido común
de los políticos españoles, y sólo se hable de personas a las que sólo se
pueda detener con pruebas, e independientemente del sexo, y donde padres e
hijos, puedan vivir en armonía respeto y amor.
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria,
incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder
excesivo.
Demoscopia 1995. El País

Última actualización:
19.03.2007