Esta página nació con la misión de dar a conocer toda la trama política urdida entorno a las políticas de género que implicaba fraude de ley, condena de inocentes, ataque despiadado a la figura del padre, persecución de género. Toda una trama que bien podría constituir una crimen de lesa humanidad. Ya denunciábamos nosotros, hace años, la trama política de genero creada por un puñado de votos que un sector resentido de género ha dado.
De todo este "constructo" el juez exculpa a sus compañeros de la carnicería de género, pero nosotros recordamos las palabras del Tribunal Supremo que denunciaba las "concepción anticuada", basada en capacidades "míticas y casi mágicas que atribuye a los jueces una capacidad intuitiva y cognoscitiva de los hábitos externos, tonos de voces, fenotipos y emociones, expresadas corporalmente, que nada tienen que ver con el contenido de las pruebas y que no" pudiendo "ser usadas como elemento desfavorable e inculpatorio", lo han hecho y hacen liquidando el derecho constitucional a la presunción de inocencia. Sigue diciendo el TS que "Un sistema democrático no puede admitir que un ciudadano que entra como acusado en la Sala de juicios salga condenado por gestos, reacciones o movimientos corporales realizados durante su declaración".
De todo esto deriva una persecución de género, que lo generado en torno a su denuncia pone de manifiesto: El juez denuncia presiones del CGPJ, por críticas recibidas desde el observatorio ideológico de género (más y más), pide la retirada del comunicado del CGPJ, el CGPJ se desmarca de las declaraciones de la presidenta de ese observatorio ideológico y el juez y retira el comunicado con un paz de puñetas en su toga, le recuerda a esa presidenta ideológica el artículo 542 del Código Penal. El juez es apoyado por sus compañeros.
También hemos denunciado, hace tiempo, las poco edificantes actuaciones del Consejo General del Poder General, como la formación de género que se daba en la CARMM, que denunciábamos enseñaban a fingir maltrato, sin olvidar el adoctrinamiento judicial en forma de formación especializada proveniente del recompensado Lorente Acosta, que ha puesto el título de psiquiatra obtenido, no sabemos cómo, al rentable negocio de la prostitución judicial de género, con sus payasadas, elevadas a la categoría de ciencia por el ministerio de la verdad.
Nosotros que parece defendemos más y mejor los derechos fundamentales de las personas, en su momento, advertimos al CGPJ de lo que podían estar haciendo de delictivo, y claro, ni nos respondieron. Nos fijamos en su relación de amor sospechosa con la CARMM, un lugar donde, se puede estar vulnerando derechos fundamentales.
Que las denuncias falsas y el maltrato a menores no se persigue ya lo denunciábamos con el caso de José Luis. Que las voces disidente son silenciadas lo evidenciamos también con estas noticias de prensa: las advertencias sobre la inconveniencia de denunciar la verdad que no se ajusta al fundamentalismo de género, la purga de género por denunciar las denuncias falsas de violación en Murcia acción, sin olvidar las reacciones aireadas de los vocales del ministerio de la verdad de género encabezado por entonces por la Comas, ante las incómodas realidades de la defenestrada y decente juez María Sanahuja.
Pero si importante es lo ocurrido hasta ahora, el colmo de la vergüenza de estado y de esta sociedad es el secuestro del trabajo de Tatiana Torrejón: su tristemente famoso informe secuestrado del CES, toda la actuación neonazi orquestada entorno a su trabajo, y lo que es peor: el silencio cómplice de la prensa en toda su extensión.
Así pues, agradecemos al juez Serrano su valentía, el apoyo que ha recibido, y espero que sirva para que la opinión pública se despierte de su aletargamiento y tome conciencia de lo que han hecho con este país convirtiéndolo en un feudo totalitario de género, donde los derechos humanos, mas fundamentales, como el derecho a tener una relación familiar y el derecho a la presunción de inocencia y a un juicio justo, han sido devorados por el monstruo del fundamentalismo de género. Eso no es una pesadilla, por desgracia, sino una realidad que tenemos que detener de inmediato y del que los ciudadanos, en su conjunto, tenemos que considerarnos como responsables, por sostener a los políticos que lo ejecutan y no ejercer nuestra tarea fiscalizadora de forma eficaz y valiente. Hitler y sus crímenes fue una realidad, pero no lo fue menos la complicidad de los ciudadanos que se dejaron engañar, gracias a la negra y perversa inteligencia de Goebbels, cuya herencia, sus 11 principios de la propaganda nazi, tan en vigor podemos encontrar en nuestro país, rescatados y adaptados en este código de la vergüenza si la hubiera.
La justicia es lenta, ineficaz, arbitraria,
incoherente, discriminatoria con los acusados,
abusiva, en el uso de la prisión preventiva y depositaria de un poder
excesivo.
Demoscopia 1995. El País